En mantenimiento

Hay momentos en los que algo me dice que debo dejar para después lo que me dispongo a hacer y sin embargo lo hago, o trato de hacerlo, con resultados regularmente desastrosos. Quería solucionar un problema que le descubrí a la plantilla del blog hace pocos días desde Internet Explorer y, muy lejos de encontrarle solución a algo que no lo tiene (Explorer es una basura), me tiré de manera irreversible una plantilla con la que me sentía bastante conforme y que me acompañó por casi dos años. Como quien dice, a remodelar, a la fuerza.

Espero que en pocos días este sitio recobre su identidad, o construya una nueva. Después de todo, no es tan malo cambiar.

August 29th, 2008 Uncategorized 5 Comments

Coldeportes y sus pésimas inversiones

Veintiún mil millones de pesos ($21.000′000.000). Once millones de dólares (US$ 11′000.000). Siete millones de euros (7′000.000). Esa fue la cifra que según información oficial de Coldeportes, contenida en su sitio en Internet, invirtió dicho organismo en la preparación (no se incluyen viáticos ni costos de desplazamiento) de los sesenta y ocho deportistas que por estos días representan a Colombia en los Juegos Olímpicos de Beijing, a desarrollarse hasta el próximo domingo. En el mismo portal, el ente compromete publicamente la entrega de incentivos por valor de doscientos veinte millones de pesos ($220′000.000) a los dos atletas que a la fecha han logrado obtener medallas, una de bronce y una de plata, para un gran total oficial de veintiún mil doscientos veinte millones de pesos ($21.220′000.000) dispensados a la fecha con motivo del mayor evento deportivo de la humanidad. La cifra extra-oficial, aquella que incluye las partidas presupuestales destinadas a corruptela, chanchullería, botellas de whiskey y turismo oficial, nunca se hará pública y queda a la imaginación particular.

Estas líneas no tienen por objeto analizar el desempeño deportivo de nuestra delegación, por cuanto es bien sabido que su autor sabe tanto de deporte como de cálculo vectorial. Pero mis pobrísimas habilidades matemáticas me permiten concluir que Coldeportes acaba de hacer el peor negocio de su historia, pagando con dinero de la teta del ordeñado hasta donde no más y empobrecido contribuyente un valor de once mil seiscientos diez millones de pesos ($11.610′000.000) por medalla, medallas que ni siquiera son de oro como para mandarlas fundir y recuperar algo de la inversión, sino de un latón ordinario que terminará exhibido en la estantería de alguno de los burócratas corruptos que administran la actividad deportiva en nuestro país o en la vitrina de alguna prendería, una vez que las glorias del deporte que las obtuvieron pasen al olvido y mueran de hambre en el absoluto abandono. Que la suma invertida por Colombia no es nada en comparación con lo invertido por potencias económicas y deportivas como Estados Unidos y China, argumentarán algunos. Lo cierto es que Cuba, país con inmensas limitaciones económicas y con una cuarta parte de la población de Colombia, acumula a la fecha once medallas, entre ellas una de oro, lo que le permite situarse en un honroso piso veintisiete dentro del escalafón general, contra un vergonzoso puesto cincuenta de la delegación nacional, que es superada de lejos por paisitos paupérrimos como Kenia, Etiopía o la actualmente invadida y arrasada Georgia.

Mis sinceras felicitaciones a los dos medallistas, sus entrenadores y sus familias, únicos colombianos con derecho a celebrar en medio de la ya tradicional vergonzosa participación colombiana en toda justa deportiva de talla internacional. Lo demás, se queda en pretexto para destapar la botella y embriagar la crudeza de nuestras miserias.

¡Salud!

“Aquí firmamos un documento junto a más de 50 países de Naciones Unidas según el cual el deporte es una herramienta de la paz. Colombia ha hecho de la actividad muscular un instrumento de paz”
Everth Bustamante - Director de Coldeportes

Me pregunto si no habría sido más beneficioso para el propósito de la paz invertir esos veintiún mil millones en recuperación de escuelas, parques o escenarios deportivos. Queda claro por qué seguimos en guerra.

August 18th, 2008 Uncategorized 10 Comments

El cielo de Texas

El cielo de Texas es especial, me atrevería a decir que casi tanto como el cielo de Bogotá, que luce más grande por la simple razón de que se observa desde un punto situado dos kilómetros y medio más cerca de las estrellas, condición topográfica en virtud de la cual en mi bella ciudad de las montañas, técnicamente, cuando se levanta la cabeza se esta observando el cielo desde el cielo mismo. El cielo de Texas, por el contrario, se contempla desde lo más bajo del suelo, desde la absoluta insignificancia. El cielo de Texas es misterioso, imponente, inesquivo, lejano pero envolvente, en cierta forma traicionero y voluntarioso. Uno nunca puede asegurar si tras las nubes profundas del cielo de Texas se oculta un sol abrasador que reune fuerzas para hervir la tierra, o un océano de vapor pesado a punto de condensarse y hacerse ríos sobre la planicie, o lenguas de viento caliente que se agazapan para arrancar los árboles y las casas y los postes de raiz, y quitar de allí todo lo que nunca debió estar.

Suelo alzar la mirada con frecuencia con la esperanza de encontrarme alguna sorpresa que me devuelva la fe en que hay alguien responsable de la vida y de todo lo que vemos, como esta bella composición de tonos y claroscuros que a las ocho de la tarde, con la antesala de un concierto de truenos y justo antes de una lluvia de varias horas, dibujó Dios para mi balcón y para mi lente en este cielo inmenso, el cielo de Texas.

Para ver más fotos, o verlas en mejor resolución, haga click aquí.

El Cielo de Texas

El Cielo de Texas

El Cielo de Texas

August 14th, 2008 Uncategorized 5 Comments

La cadena alimenticia

En el mundo natural, las cadenas alimenticias son cerradas y no tienen cabos sueltos. El bicho más grande se come al menos grande, el menos grande se come al mediano, el mediano se come al pequeño que a su vez se come al más pequeño y así sucesivamente, hasta que finalmente un día el bicho más grande que se come a todos termina convertido en el plato fuerte del bicho minúsculo al que todos se comen y se cierra el círculo.

En el mundo corporativo, por el contrario, la cadena alimenticia sí suele tener cabos sueltos, uno o varios, dependiendo de cómo esté estructurado el organigrama o la cadena de mando, que no es otra cosa que la secuencia según la cual el indivíduo de mayor jerarquía se da el lujo de endosarle sus “chicharrones” al indivíduo del escalafón inmediatemente inferior en la estructura organizacional. Pues bien, comparto con usted estas tontas reflecciones porque hoy vine a entender que pendo del cabo suelto de la cadena alimenticia del departamento en el que me desempeño en mi faceta de empleado part-time.

A continuación, publico el pantallazo de una seguidilla de correos electrónicos que se inició en la bandeja de salida de alguien muy importante y terminó en la bandeja de entrada de un pendejo que sencillamente no tuvo en honor a quién dar click en “forward”: yo. Recomiendo leerlo de atrás para adelante, tal como organiza el orden cronológico el gran hermano Outlook.

July 24th, 2008 Vivencias 10 Comments

No me odies…

…porque un sustico de vez en cuando no le hace dano a (casi) nadie.

ADVERTENCIA:
No vea este vídeo si usted sufre de problemas cardíacos.

July 15th, 2008 Copy+Paste 9 Comments

Breve autobiografía científica de las últimas tres semanas y tres días

Lo sé, lo sé, tengo abandonado el chuzo. Sabía que eso ocurriría cuando me reencontrara con mi familia, cosa que finalmente ocurrió hace exactamente tres semanas y tres días. Y también ocurrió que se cumplió mi profesía al pie de la letra y abandoné el chuzo una vez que mi esposa y mi hijo pusieron sus pies en este horno con autopistas llamado Houston y regreso a él porque una fiel cliente de la casa me reclamó por las telarañas y por la capa de polvo y por no haberle contado mis novedades a ella y a los anónimos visitantes del blog que generosa e incondicionalmente me acompañaron durante estos meses de soledad.

Ofrezco disculpas y procedo a hacerlo.

Pues resulta que el miércoles aquel trabajé hasta las once de la mañana y después me fui perfumadito y emperifolladito a recoger a mi familia al aeropuerto Bush, cuyo sólo nombre me asusta, y al llegar al parqueadero un gringo de cuatrocientas libras me anunció que no había puesto para mí y que no tenía más remedio que estacionarme en el terminal A y tomar un tren que me devolviera a mi destino, el terminal C. Mierda, ahora resulta que en gringolandia los aeropuertos tienen tren. No me joda, en Bogotá a duras penas tenemos aeropuerto. Maneje, parquee, mire el reloj, corra como loco, sude como caballo, putee como siempre, móntese al puto tren, bájese del puto tren, mire el reloj, corra como loco, sude como caballo, putee como siempre, pregunte, vuelva a preguntar, mire el reloj, suba las escaleras, baje las escaleras y de repente ahí estaban, mi esposa, mi hijo y cuatro maletas, esperándome. El abrazo, el beso, la lágrima, el moco, Jacobo que me miraba como diciéndose muy dentro de sí “yo a este man lo conozco” y Andrea que me miraba como preguntándose si habrá valido la pena venir por este flaco sudoroso y lloricón que llegaba tarde a la cita más importante de su vida y que la palpaba con movimientos frenéticos para confirmar si era real.

Y desde entonces hemos ido reconstruyendo de a pocos nuestra vida familiar y me he dado a la tarea de reconquistar el territorio perdido en el universo afectivo de mi hijo, con resultados hasta ahora más que buenos. -”Mi papito es hermoso”-, me ha dicho varias veces con esa forma sublime que tiene de hablar (para él las cosas no son lindas, son hermosas), mientras me aprieta para que no me le vuelva a escapar y me da besos babosos en la mejilla. Jacobo me quiere. A pocos días del reencuentro, mi jefe nos invitó a Chicago y tuvimos el que ha sido, sin lugar a dudas, el mejor o uno de los mejores fines de semana de nuestras vidas, sumergidos en la arquitectura espectacular de Mies Van Der Rohe, Frank Gehry, Philip Johnson y Helmuy Jahn, genios a los que hasta entonces sólo había contemplado en las páginas esmaltadas de los libros de Taschen. Jacobo no fue a Chicago, la invitación no incluía hijos, él se quedó feliz con la hija de mi parce en estas tierras mientras sus papás jugábamos al jet-set durmiendo en un hotel fancy de trescientos dólares la noche, comiendo calamares en restaurantes del downtown sin preocuparnos por la cuenta y bebiendo martinis a noventa y seis pisos de la realidad. Buena luna de miel después de haber comido tanta mierda. Y una noche, mientras nos transportaban en van a un restaurante, Andrea señaló por la ventana a alguien que paseaba un golden retriever y me dijo -“mira, ese es un amigo tuyo de Facebook”-. Andrea y sus ocurrencias, como si fuera posible encontrarse un amigo de Facebook en una ciudad de diez millones de habitantes. Y entramos al restaurante, a la segunda copa de vino me levanto al baño y el amigo de Facebook que Andrea había visto por la ventana de la van me llama desde la barra. -”Esto no puede ser posible”-, pienso. Mi amigo de Facebook es Felipe, un amigo de infancia, compañero de colegio al que no veía hace más de diez años, quien por cierto departía con Sergio, otro amigo de Facebook, infancia y colegio al que no veía hace igual cantidad de años o incluso más. Y charlamos un ratico tratando de compilar diez años en diez minutos, intercambiamos teléfonos y dijimos hasta pronto, yo lo llamo, tenemos que vernos, se cuida. Y volví a la mesa ante la mirada atónita de mis acompañantes, colegas del trabajo, que no podían creer que tras mi apariencia tímida y reservada se ocultara un tipo tan tremendamente popular. Si supieran que nunca me encuentro a nadie, en ningún lugar, que a mis fiestas de cumpleaños no van más de cuatro gatos, o tres, desde que se murió el gato más gordo, si supieran que a veces pasan semanas sin que a mi celular le suene el timbre… Y justo antes de abandonar la ciudad más del putas que he conocido (la falta de mundo me tiene jodido), nos le apuntamos a un viaje en metro y ocurre la segunda coincidencia más asombrosa, nos encontramos con Mafe, mi amiga blogger, con la que sólo me he visto tres veces, cada una de ellas en una cuidad diferente. Ya nos pusimos cita en Kuala Lumpur.

Esta historia continuará, a medida que el tiempo la vaya escribiendo y logre sonsacarle tiempo a mi falta de tiempo.

July 12th, 2008 Vivencias 11 Comments

Si se puede

Hoy, más que nunca y con el matiz de la distancia, me siento profundamente orgulloso de mi país y de los millones de colombianos que apoyamos con nuestro voto la gestión de un gobierno diligente y comprometido con sus causas. Al presidente Uribe, por encima de todas las cosas, se le deberá el legado histórico de haberle enseñado a los escépticos que frente al terrorismo existe una alternativa diferente a la sumisión. Ingrid está libre, sin Floridas, sin Praderas, sin espectáculos circenses estilo Chávez o Córdoba.

Esa es la clase de reencuentro con la libertad que merecen todos los secuestrados.

July 2nd, 2008 Opinión 4 Comments

Felicidad

Mi mamá, realista y amorosamente franca como es, siempre me repitió que la felicidad no existe, que sólo existen momentos felices. Bueno, este para mí es un momento feliz. En cuatro días, mi esposa volverá a tener un esposo y mi hijo volverá a tener un papá. Mi familia, esa familia que con tanto esfuerzo y sacrificio he tratado de construir, volverá a estar unida, como siempre ha debido estar.

June 14th, 2008 Vivencias 12 Comments

Dryer machine cumbia

Una cumbia hecha por un bogotano en Houston con una Mac y una secadora de ropa.
Mis disculpas a los puritanos del folclor caribe.

June 10th, 2008 Vídeovida 10 Comments

The psychological consequences of money

Una película de 20 centavos de presupuesto
A 20 cents budget movie

June 1st, 2008 Vídeovida Tags: , 8 Comments

Extracción de terceros molares

- ¿Y no es mejor que te opere Torres? El tipo es un artista sacando dientes, se los ha sacado a toda mi famila.
- No, tranquilo, el odontólogo que me va a operar es una eminencia en la Javeriana.
- ¿El que te va a operar es de la Javeriana? Yuyo, en serio, ¿no es mejor que te opere Torres? Mira que el tipo es de la Nacional, conocido de la familia hace años, ¿te conté de la vez que me operó de las encias? Y a mi papá una vez el tipo le…
- Que no mi amor, tranquilo. Me va a operar este señor que es un especialista, es hasta profesor y todo.

Acabo de esculcarle a Google casos de complicaciones en procedimientos de extracción de molares y no encontré nada concreto, al parecer no se trata de una situación común.

¿Cómo puede complicarse una cirugía de cordales?

Pregúntenle a un odontólogo egresado de la misma institución universitaria que fue capaz de entregarle el título de arquitecto a un individuo que jamás pisó una obra (bueno, de hecho no fue un solo individuo, fuimos como doscientos ese semestre) o sostuvo un ladrillo entre sus manos con fines académicos (si mal no recuerdo, hasta el día del grado mi único contacto con un ladrillo había sido en un incidente callejero, ladrillo que terminó contra la vitrina de un bar del que a mí y a un amigo nos acababan de echar por borrachos -le desocupan a uno los bolsillos emborrachándolo y después lo echan dizque porque está borracho-).

Ahora bien, no quiero caer en el error de prejuzgar el profesionalismo o la ética médica del dentista que operó a mi esposa. Es muy probable que en cuarto o quinto semestre le hayan clavado un “cambio de pénsum” como el que me clavaron a mí, y le hayan cambiado “Extracción de terceros molares I” por “Karate”, “Guitarra para principiantes” o “Taller de arte en madera”, jugada académica por cuenta de la cual me gradué de arquitecto con cinturón amarillo de karateca y hecho un putas para el torno, aunque no tuviera ni idea de manejar una plomada, una cimbra, un presupuesto de obra o siquiera el AutoCAD. Hoy, este tipo es profesor de cientos de pupilos que en pocos años saldrán a montar consultorio propio para reclamarle a la práxis lo que no les entregó la segunda universidad más cara del país. -“La universidad sólo les abre las puertas del conocimiento, de ustedes depende su propia formación”- nos dijo a los graduandos por allá en el 99 el decano de la época en su discurso baboso. -“¿Ah si? ¡Entonces devuélvame los veinte millones que le estoy debiendo al ICETEX, pendejo!”- pensé en ese momento. Y sin embargo, nadie a mi alrededor parecía darse cuenta de que estabamos siendo testigos de una maniobra olímpica y vil por justificar e institucionalizar tanta, pero tanta, pero tanta mediocridad. Y bajo ese criterio cada semestre, año tras año, los curitas se llenan la sotana de billetes soltándole al saturado mercado laboral centenares de profesionales mediocremente preparados en las más diversas áreas de la ciencia y el conocimiento. Ya perdí la cuenta de los episodios médicos de los que he tenido referencia y que han estado revestidos de tragedia por cuenta de especialistas de la misma universidad. Saludo cordial para el carnicero diplomado que me operó las amígdalas y que por poco me convierte en una cifra más en la estadística de pacientes que terminan chupando gladiolo tras un procedimiento quirúrgico menor.

En fin, todo este malestar se reduce a que acaba de llamarme Andrea a contarme que la tienen que hospitalizar de urgencia porque la bestia que le sacó las cordales le recetó un antibiótico para infecciones en los uñeros, los párpados, el meñique del pie derecho o no sé qué coños y ahora resulta tiene una infección avanzada en media cara. -“Eso es normal, tranquila, sigue tomándote el antibiótico que te receté”- le respondía el grandísimo hijo de puta cada vez que ella lo llamaba a decirle que la cara se le seguía hinchando.

Ya sé a quién voy a ir a hacerle una visita cuando regrese a Colombia, para sacarle los terceros molares, los segundos, los primeros y los que no le han nacido, pero de un guamazo. En cuanto a los javerianos que se sientan ofendidos con este legítimo desahogo, reciban las más sinceras disculpas de este ex-javeriano que no ha querido aceptar la invitación al grupo “Orgullosamente Javeriano” en Facebook y quien además es esposo de javeriana, amigo de muchos javerianos y sobrino en segundo grado de ex-rector javeriano.

A ti, mi yuyo, te deseo un feliz día de la madre, así estés en una clínica, y yo tan lejos…

Actualización - Mayo 11/2008:

A los que han preguntado, y a los que no, les cuento que Andrea sigue en la clínica y según el especialista que la está tratado tendrá que seguir interna de tres a cuatro días más, “si es que no surgen complicaciones que hagan necesaria una cirugía”. Mi saludo afectuoso en su día a la señora madre del DENTISTA que tiene a mi esposa hospitalizada.

May 10th, 2008 Desahogos 19 Comments
flickrRSS probably needs to be setup