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Archive for April, 2006

Los gobiernos detrás de los gobiernos Anoche, en …

Wednesday, April 26th, 2006
Los gobiernos detrás de los gobiernos

Anoche, en el programa “Primera Línea” de la exigua franja de opinión del Canal RCN, emitieron una entrevista con el candidato a la presidencia por el Polo Democrático Carlos Gaviria, entrevista interesante y de la cual me surgieron dos reflexiones que quisiera compartir con mis lectores y someter a su buen criterio. La primera, que aunque tradicionalmente han sido pocas mis coincidencias ideológicas con el discurso de izquierda, mal haría en no reconocer que a Gaviria dicho discurso le suena bonito. Y hasta creíble. Se trata de un hombre inteligente, analítico, elocuente, carismático y en apariencia recto. La discusión bizantina entre quienes sostienen que recibe una pensión de veinticinco millones de pesos y los que alegan que no es de veinticinco sino de nueve millones y medio no hace más que aplicarle la chispa adecuada a un ambiente en extremo volátil por estos días (en todo caso, ambas sumas me parecen exageradas para cualquier colombiano, candidato a la presidencia, funcionario público o privado, médico, abogado, peluquero, mecánico o arquitecto). La segunda, que me llama la atención la manera en que la izquierda democrática le hace “el quite” al tema del narcoterrorismo guerrillero. Para Gaviria, según sus propias palabras, las FARC-EP son un ejército insurgente que ha incurrido en actividades terroristas, pero que no puede ser catalogado como grupo terrorista. Que alguien me explique. ¿La práctica del terrorismo no convierte al ejecutor en terrorista? Bajo esa particular dinámica racional, un tipo que roba no es un ladrón. Es sencillamente un tipo que roba porque tiene hambre. Y el miliciano que pone bombas no es un terrorista. Es un idealista que pone bombas. Que alguien me diga si Osama Ben Laden, Movladi Udúgov o el Jeque Yassin no defienden causas legítimas. Y, ¿los quisiera tener de vecinos? Gaviria va más lejos, y realza los ideales sociales (?) de la misma organización, ideales sobre cuya existencia y coherencia política estructura la viabilidad de su planteamiento programático en lo respectivo a la consecución de la paz a través del diálogo y la salida negociada. Sin embargo, a los que defienden el carácter político de las autodefensas esos mismos sectores de izquierda no dudan en tildarlos de paramilitares, presidente Uribe a bordo. Qué curioso, para mí guerrillos y paracos hacen parte de la misma porquería.

Cómo le serviría a este país un gobierno que midiera con la misma regla a cada uno de los actores del narcoterrorismo: guerrilla, paramilitares, instituciones corruptas, políticos e industriales deshonestos. Pero cada vez se hace más evidente que para acceder al poder en Colombia hay que venderle el alma a cualquiera de los diablos que nos gobiernan desde la sombra.

Un campito a la nostalgia Hay cosas que uno nunca…

Sunday, April 23rd, 2006
Un campito a la nostalgia

Hay cosas que uno nunca olvida: su primer disco, su primer carro, su primer computador. El mío fue un Tandy 1000RL, regalo de mi mamá por allá hacia 1991. Venía con un potente procesador 8086 de 9,44 MHz, una memoria Ram de 512 Kb (ampliable a 1 Mb), tarjeta de vídeo TGA de 16 colores, tarjeta de sonido de 3 canales con parlante monofónico interno, no tenía disco duro (el sistema operativo MS-DOS 2.11 cargaba desde una unidad ROM, razón por la cual los programas debían correrse a través de su unidad de diskette doble densidad de 720 Kb) y aunque traía incorporado un puerto PS2 para mouse, este sofisticado dispositivo no venía incluido en la configuración de fábrica. Por favor no se rían, les aseguro que en su época era una buena máquina. Está bien, ríanse, no los culpo, las especificaciones de mi máquina actual me producirán risa dentro de diez años, estoy seguro.

La historia es que mientras “googleaba” a la caza de cierta información, por accidente aterricé en una página que contenía la imagen que inspiró estas líneas. Asúmase este arrebato de nostalgia como un tributo al noble aparatico que me enganchó para siempre con el mundo de la informática y un homenaje a la maravillosa mujer que trabajó con dedicación de madre para pagarlo.

Reflexiones inconexas (tomo II) Me pregunto para q…

Saturday, April 22nd, 2006

Reflexiones inconexas (tomo II)

Me pregunto para qué me sirve una cuenta de Hotmail con dos megabytes de capacidad.

Me pregunto por qué recibo en mi correo de trabajo cuatro veces en la misma semana el listado de las cincuenta y no sé cuántas razones para no votar por Uribe. A partir de la fecha los asuntos de trabajo los atenderé a través de mi cuenta de trabajo, los personales por la de Gmail y los de proselitismo informático por la de Hotmail con dos megabytes de capacidad.

Me pregunto por qué el corrector ortográfico de Microsoft Word me pinta una culebrita roja debajo de la palabra Gmail, pero no lo hace con la palabra Hotmail. Yahoo también aparece con culebrita roja. Y Unicef, y Bauhaus, y Green Peace. Pero Hotmail no. William Henry Gates III tampoco tiene culebrita. Pero Nelson Mandela sí. Y Wolfang Amadeus Mozart. Y Le Corbusier.

Estoy viendo un capítulo descolorido de Mork y Mindy. Mork se está haciendo un baño de asiento. Mindy lo observa en silencio. Suenan risas pregrabadas. Siempre me he preguntando cómo graban las risas pregrabadas. ¿Reúnen a un selecto grupo de descerebrados, los encierran en un cuarto, les instalan un microfonito en la solapa y les cuentan chistes? A quién les llevan: ¿a Andrés López? ¿A Colavizza? ¿A Horacio Serpa? Lo que sé es que nadie en su sano juicio se reiría de un Robin Williams veinteañero y alienígena que se lava el trasero en la sala de la casa ante la mirada absorta de su novia/esposa/amante terrícola. Ni siquiera un gringo. Estos como que más bien son carcajeadores profesionales. Grandes ligas de la impostura. Se destornillan de la risa mientras Mork se reincorpora. ¿Les tocará presentar casting? ¿Les pagarán por reírse? ¿Para qué servirán las risas pregrabadas? ¿Para avisarle al televidente que lo que acaba de ver/oír es chistoso? ¿Es chistoso?

Me voy a dormir.

Acerca del placer de leer y ser leído Son varios …

Monday, April 17th, 2006
Acerca del placer de leer y ser leído

Son varios los conocidos que se han hecho la misma reflexión y han terminado sucumbiendo a la irrefrenable tentación de dispararme la preguntica, algunos a quemarropa, otros con algo de tacto: “¿y cómo hace un tipo que nunca lee para escribir?” A unos cuantos, que además llegan a disfrutar de lo que escribo (hay gente loca en el mundo), la inquietud los asalta con mayor impulso: “¡lo más extraño de todo es que usted escribe hasta bien!”. Y eso me desconcierta aún más, porque vislumbro en la acotación cierta dosis de suspicacia, cierta cuota de escepticismo de espectador de mago que trata de descifrar dónde se esconde el truco, la trampa, el compartimiento oculto del que saltará el conejo. Una de dos: o este pelafo no escribe lo que dice escribir y es un timador intelectual, o se encierra a leer en el baño, o debajo de las cobijas, allá donde nadie pueda verlo, para después salir a decir que nunca lee y que escribe por ósmosis. Y es que se cae de su peso: para escribir hay que leer. Y para escribir bien hay que leer bastante. Punto. Aclaro que en ningún momento pretendo exaltar mis dotes de escritor, por cierto inexistentes. ¡Ya quisiera yo redactar algo y no sentir vergüenza al día siguiente al releerlo! Pero a pesar de ello disfruto escribir, y bastante. Y sin embargo soy pésimo lector. Y ahí tengo que reconocer que existe una absoluta contradicción. Me siento en el deber de expresarme al respecto, para mi propia tranquilidad.

¿Qué por qué disfruto escribir? Recuerdo un profesor de octavo semestre que nos encomendó la tarea de componer un ensayo con el único fin de demostrar (nunca supe a quién) que los arquitectos no sabemos escribir. El día que el ilustre académico entregó los trabajos, debidamente “corregidos” y “calificados”, me acusó de fraude delante del curso. Algunas personas prefieren vilipendiar la dignidad ajena que pasar por encima de sus propios prejuicios. Y para este espécimen en particular, resultaba más ajustable a su reticulada estructura mental la idea de un arquitecto tramposo a la de un arquitecto con aceptable redacción. Y sin proponérselo, con su grosería este siervo de los estereotipos catapultó una íntima y personal carrera literaria (eufemísticamente hablando, por supuesto). ¿Puede haber algo más halagador para un ser humano que ser considerado indigno de sus obras? No tuvo las agallas de decirlo, pero le pensó, estoy seguro: “usted es demasiado estúpido para escribir algo así”… a mí, más que ofenderme, una sentencia semejante me habría endulzado el oído profundamente. Qué me importa si un fulano me cree idiota, o si duda de mi capacidad intelectual. Le gustó mi obra a tal punto que me considera indigno de ella, y eso me estimula. “Debe ser que no escribo tan mal”, pensé entonces. Ya me lo había dicho años antes la mamá de una amiga de colegio, periodista de cierto renombre: “Me gusta como escribes. ¿No has pensado estudiar periodismo?” Como es apenas lógico, no tomé en serio tan azucarado juicio crítico. Pero, ¿cómo no hacerlo con el insulto de mi profesor, si estaba cargado del amargo veneno de la envidia? Algo parecido me sucede cuando me preguntan cómo hice para tener un hijo tan lindo. ¿Qué interesa que me estén insinuando que soy feo? Me importa un pito si a alguien me considera feo, porque lo único que sé es que ante mis ojos mi hijo parece salido de un comercial de Johnson & Johnson y va a crecer y se lo van a pelear las mujeres. Y ahora que lo pienso no faltará el de mente podrida que, como aquel que en su momento dudó de mi autoría intelectual en un escrito insulso, dude de mi autoría genética en la mayor obra de mi vida. ¿Y qué putas me importa? Que piensen que el mismísimo Brad Pitt se escondió en el clóset y embarazó a mi mujer si se les da la gana. A mí me complace saber que tengo un hijo por cuyas venas corre mi sangre y que parece un Brad Pitt en miniatura.

Ahora bien, ¿cómo es posible que alguien que disfruta tanto escribir no disfrute leer en igual proporción? Me parece confortable pensar que la culpa es de mis papás, porque no estimularon en mí el hábito de la lectura desde la infancia. Y puede haber algo de eso. Pero hay más, lo sé. Tengo un carácter febril e impulsivo. Me muevo por empujes y eso me convierte en un ser inconstante. Me aburro rápido. Pierdo el interés con prontitud. Me pasaba con los trabajos. Me pasaba con las mujeres. Y en ocasiones, pese a haber perdido el interés en una mujer seguía con ella por la simple pereza de conquistar una nueva. Y me quedaba así, quietico, hasta que era ella la que se aburría de mí y me mandaba a freír espárragos. Y esa misma inconstancia, como es fácil deducir, trasciende al ámbito de la lectura. Pocos han sido los libros que han logrado capturar mi interés al punto de engancharme hasta la última página. Decenas de libros han quedado inconclusos y las vidas de sus protagonistas sumidas en una pausa eterna de la que soy el único responsable. De ahí, quizás, provino mi interés por los blogs. De esa dinámica intrínseca de interactividad que nos estimula a leer para ser leídos. Y sin proponérmelo, me he convertido en lector asiduo de muchos escritores anónimos que han logrado adueñarse de mi atención como no lo lograron George Orwell, Julio Cortázar y Laura Restrepo en su momento. Increíble, pero cierto. ¿La conclusión? Que me cansé de echarle la culpa a mis papás, o al tiempo, que no me alcanza para abrir un libro pero sí para ver “CSI” o “Queer eye for the straight guy”. Y ayer por la tarde decidí dejar apagada la “boite idiote”, como acertadamente se refieren al televisor los franceses, y desestancar una de tantas tramas que quedaron suspendidas en el tiempo y el espacio por cuenta de mi inconstancia.

Sí, ayer decidí que además de leer blogs voy a volver a leer libros, y hago público mi compromiso. Y como constancia de mi firme determinación, a partir de hoy publicaré en la columna derecha del blog el libro que habrá de reposar en mi mesita de noche, espero que esta vez no por mucho tiempo.

Notifíquese y cúmplase.

Leaving La Vega (…se llega a Tobia) No tengo du…

Saturday, April 15th, 2006
Leaving La Vega (…se llega a Tobia)

No tengo duda de que Cundinamarca es un departamento rico, casi tan rico como Boyacá. Por supuesto, no me refiero a riqueza en términos de dinero, sino a riqueza natural. Adelante de La Vega, poco antes de Villeta y a noventa minutos de Bogotá (a la velocidad legal), enclavado en las enmarañadas estribaciones de la Cordillera Oriental se encuentra el municipio de Tobia, refugio de aventureros nacionales y extranjeros, deportistas extremos, biólogos, entomólogos, ecologistas y uno que otro fotógrafo frustrado con ínfulas de National Geographic (me incluyo). Surcada por el caudaloso Río Negro y circundada por una topografía imponente y una densa vegetación, Tobia es el escenario ideal para la práctica de múltiples actividades de aventura (canotaje o rafting, buceo, escalada en roca, descenso con cuerda o rappel, torrentismo, ciclomontañismo y downhill) así como de turismo ecológico (caminatas, cabalgatas, espeleología y observación de aves e insectos). Toda estas razones, sumadas a su maravilloso clima (ni el frío helado de Bogotá ni el calor bochornoso de Girardot) hicieron de éste nuestro destino de Semana Santa. Y como ya es tradición, presento a mis estimados lectores la crónica del corto periplo.

Si bien viajamos con la idea de hacer algo de canotaje (rafting), en esta ocasión esto fue imposible por dos razones principales: primero, no teníamos con quien dejar a nuestro hijo durante el recorrido (y la idea de hacer el recorrido solo no consiguió emocionarme); segundo, las intensas lluvias de las últimas semanas aumentaron el caudal del río a niveles inseguros. Como bien lo dijo nuestro anfitrión y guía turístico: una cosa es el riesgo y otra la estupidez. En la tarde del jueves el caudal superó por varios metros su nivel normal, arrastrando a su paso árboles, escombros y piedras de varias toneladas. Quienes conocen el Río Negro sabrán, al ver este video que registré en la mañana de ayer, que su cauce estaba muy por encima del nivel normal. Y si este era el caudal de uno de los puntos más tranquilos del recorrido, no imagino cómo lo sería en la zona de los rápidos.


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Pero a falta de canotaje buena es caminata. Así que me puse el canguro, me eché a mi hijo adelante, el morral atrás, y emprendimos un corto pero sustancioso recorrido por la antigua ruta del tren. Un recorrido en el que, además de la fantasmagórica estación y el túnel devorados por la maleza (”la manigua”, dirían los abuelos) pudimos apreciar una extraordinaria variedad de flores, aves, mariposas y toda clase de insectos. Las pilas de la cámara me traicionaron en el peor momento, pero alcancé a registrar algunas imágenes que procedo a compartir con los lectores.


Lo mejor del viaje, sin duda alguna, el hotel. Una antigua casona colonial en pleno proceso de restauración, en la que por una módica suma el visitante se hace acreedor a toda la amabilidad y hospitalidad de su propietario, Roberto, y de cada una de las personas que trabajan para él. Y ni mencionar la comida. Ni las cervezas. Ni el juego de cartas. Ni el juego de Risk. Mi misión consistía en invadir Norte América y África. Y como el pésimo estratega militar que soy, mis contendores no tardaron en borrarme del mapa, literalmente.

Ya estoy planeando las próximas vacaciones.

El consejito final:

Nunca, y quiero decir NUNCA, jamás en la vida, por ninguna razón, compren un reloj SWATCH. Y menos de esos que en la tapa dicen “WATERRESISTANT”. No sólo se les mete el agua con absoluta facilidad: podría asegurar que estos costosos adminículos absorben la humedad del ambiente y la almacenan en su maquinaria. Por lo visto los suizos, capaces de fabricar los mejores relojes del mundo, lo son también de producir los peores.

Ahí vamos El diablo no es más que un ángel con ans…

Tuesday, April 11th, 2006
Ahí vamos
El diablo no es más que un ángel con ansias de poder…
El talento creativo de mis ídolos avanza a un ritmo dramáticamente superior al de mis finanzas personales. Una lástima para un adicto a la música como lo soy yo. Pero se hará el intento, y antes de lo que canta un gallo me pasaré por Tower Records y adquiriré el nuevo disco del gran Cerati, quien vuelve con una nueva producción de estudio después de su “Siempre es Hoy” de 2002. Eso sí, mientras se expide la partida presupuestal y el disco se consigue en las tiendas, no hubo más remedio para calmar la ansiedad que echar mano del aMule y descargar gratuita, anticipada e ilegalmente eso que con absoluta seguridad, como sucede siempre con la música que amo, terminaré comprando. No me juzguen por querer escuchar en primicia ese material maravilloso antes de que los señores de las disqueras así lo dispongan. En todo caso, no hay nada como tener entre las manos el disco original que tanto deseamos y atesorarlo entre las otras joyas que hemos adquirido a través de los años y con el sudor de la frente.

¡Qué felicidad! Desde que Soda Stereo decidió decir “chau” nada me emociona tanto como la salida a ventas de un nuevo disco de Gustavo Adrián Cerati. Y es que el cantante y guitarrista de la más grande banda de rock que ha existido en América Latina conserva intacto ese don que lo hace especial: el de la permanente reinvención. ¿A qué sonaría el nuevo disco de Cerati? Eso es algo que ni siquiera aquellos que desde la génesis de Soda hemos seguido con lupa su carrera artística habríamos podido presagiar. Podía sonar al new wave depresivo de “Signos”, al pop sofisticado de “Doble Vida”, o al rock visceral y salvaje de “Canción Animal”. Podía estar impregnado de la intimidad y melancolía de “Amor Amarillo”, del frenesí electrónico de “Colores Santos”, del huracán techno y explosivo de “Dynamo” (uno de mis discos favoritos de Soda y al que siempre he considerado la versión latina de “Achtung Baby”), de los toques ambient y sinfónicos de “Bocanada”. O podía sonar a algo completamente diferente a todo lo anterior y eso era lo más probable. Porque he visto con mis propios ojos a Cerati desangrar una Paul Reed Smith con un solo de guitarra, dirigir con maestría un trío de cuerdas y armar un rave con un secuenciador y una consola, todo en un mismo concierto. Y en él, ya nada me sorprende.

En el caso de “Ahí Vamos” el instinto electrónico parece adormecer. Y estamos ante un disco de cien por ciento puro rock and roll. Me atrevería a decir que es el disco más rockero de Cerati solista. Sonido básico. Guitarra. Mucha guitarra. Y mucha distorsión. Y mucho acorde desgarrador. Y mucho arpegio. Y si bien el sonido es bastante rítmico, no faltan los punteos. Y siempre será un placer escuchar a Cerati puntear. Buenas baterías, buenos cortes, buenos redobles, buenos platillos, buenos “charles”. Y un bajo que podría ser el de Zeta Bosio, pero no lo es. Zeta es irremplazable. Algunas guitarras acústicas, deliciosas. Letras surrealistas. Poesía pura. Poesía explosiva (parafraseando al gran Robi). Y todo el mundo es impostor, y hay que cerrar los ojos para poder ver que el diablo no es más que un ángel con ansias de poder, y es más fácil no creer en nada ni en nadie, no me voy, me quedo aquí. ¿Qué más decir del disco? Que es co-producido por Tweety González (teclista de Soda durante varios años), que cuenta entre la nómina de músicos invitados con astros de la talla de Richard Coleman (Metrópoli, Charly García, Andrés Calamaro, Siete Delfines, … ), que fue grabado en los estudios Unísono, en Buenos Aires, y lo más importante de todo, que la próxima semana sale a la venta.

En momentos en que cualquier melenudo ídolo de quinceañeras se hace llamar rockero, vuelve esta leyenda viviente a reclamar lo que es suyo.

Y la respectiva degustación, “Dios nos libre”, segunda pista del álbum. Larga vida al rock. Larga vida a Cerati.


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A Leon Werth (cuando era niño) “Todos los mayore…

Sunday, April 9th, 2006
A Leon Werth (cuando era niño)

“Todos los mayores han sido primero niños. Pero pocos lo recuerdan.”
Antoine de Saint-Exupery - El Principito

¿Será por eso que los matamos?

Esta mañana, mientras permanecía hundido en una depresión poco inusual, mi hijo de dos años se acercó con pasos torpes, me abrazó, me dio un beso baboso y me dijo “papá”. Me pregunto qué pasa por la cabecita de un niño cuando le explota una bomba en la cara. Y le pido perdón a mi hijo por haberlo traído a un mundo tan podrido. Sé que él merecía haber nacido en un lugar mejor…

Cuando se muere un niño Esta mañana vi la noticia…

Friday, April 7th, 2006
Cuando se muere un niño

Esta mañana vi la noticia por televisión y se me rasgó el corazón. Las FARC-EP están dispuestas a amedrentar al pueblo colombiano para influenciar su decisión de voto, emulando la efectivísima estrategia implementada por sus colegas y compinches de Al Qaeda en Madrid, hace poco más de dos años. Y por eso no vieron inconveniente en hacer explotar dos buses alimentadores de Transmilenio en la tarde de ayer, sin siquiera tomarse la molestia de desocuparlos antes. No, para qué, si la idea es precisamente esa, matar gente, tanta como sea posible, para que el pueblo colombiano entienda de una vez por todas que no le queda opción diferente a la de arrodillarse ante su imperio narcoterrorista. Por cosas como la de ayer es que no me cabe en la cabeza que aún haya gente esperanzada en la posibilidad de una salida negociada con carniceros de semejante calaña. No quisiera ver más asesinos de cilindro de gas o motosierra disfrutando de un perdón que no merecen, convertidos en personajes ilustres, ocupando curules en el senado e incluso aspirando a la presidencia.

Daniel, uno de los ocho niños que resultaron heridos como consecuencia de tan heróico y valeroso ataque del “Ejército del Pueblo” en contra de la población civil, acaba de morir. Cuando se muere un niño se muere un pedacito de Dios. Será por eso que a veces hasta Dios parece haberse olvidado de nosotros. Estoy muy triste, demasiado triste para seguir escribiendo.

Pictures of walls Entre el sinfín de cosas marav…

Wednesday, April 5th, 2006
Pictures of walls

Entre el sinfín de cosas maravillosas que compila este sitio me encontré con una rica exposición de fotografías de paredes de diferentes ciudades del mundo e imaginé que si no fuera blogger quizás sería grafitero.

Publico algunas de las imágenes que más me gustaron. Enjoy.