Las diez cosas que no me gustan de Hugo Chávez
Muchos ven en Hugo Chávez una especie de “Robin Hood” latinoamericano. El único gobernante con los pantalones lo suficientemente apretados para enfrentársele a los gringos y gritarle “alcohólico” y “borracho” y “asesino” y “cobarde” y “genocida” a su presidente en plena calle de Nueva York, como muchos quisiéramos hacer. Otros piensan que está loco, ebrio de grandeza y poder, delirante en su reencarnación bolivariana, pero que a la larga es un tipo hasta chistoso. Pero a mí Chávez, más que admiración o risa, me produce miedo. Y si pudiera escoger, quisiera no verlo en el poder, así como tantas veces he deseado no ver a Bush gobernando el país más poderoso del mundo.
Esta es la lista de las diez cosas que no me gustan de Hugo Chávez:
1. Que seduce y manipula a su pueblo, al vecindario continental y a la izquierda democrática mundial con la trasnochada pero efectivísima fórmula del discurso antiyankee, la misma que eternizó a Fidel Castro en el poder y que hoy en día hace aparecer a las FARC y al ELN como redentores de un pueblo oprimido ante las esferas de la intelectualidad europea. Así como la Iglesia controla a sus feligreses a través del desprecio a satanás, Hugo Chávez controla y entretiene a sus seguidores con un poco innovador desprecio anti-estadounidense. Bush es déspota e imperialista. Pero Chávez no lo es menos.
2. Que es un mentiroso y un doblemoralista. La embestida militar sobre Afganistán e Irak se sirvió, al menos parcialmente, del combustible venezolano que le vende el señor Hugo Chávez al gobierno norteamericano para engorde de sus arcas públicas y personales. En otras palabras, puede decirse que la mal llamada “Revolución Bolivariana” se financia a través del imperialismo que pretende combatir. Por supuesto, eso no se menciona en “Aló Presidente”, el talk show del Palacio de Miraflores. Y cada vez que quiere ganarse un aplauso, Hugo amenaza a George con la suspensión de los suministros de petróleo. Pero todos sabemos que nunca lo va a hacer, porque uno no echa de la tienda a su mejor cliente. Sin el petróleo de Hugo, George se enfrentaría a una severa crisis energética, que en últimas terminaría resolviendo en el Medio Oriente (quizás previendo eso se está adueñando de él). Sin los dólares de George, Hugo se cae en cuestión de horas (si acaso días) y su régimen petro-populista sencillamente se desbarata. El dinero es lo único que ha mantenido a Hugo Chávez en el poder.
3. Que está poniendo los dividendos del petróleo del pueblo venezolano (200 millones de dólares diarios) al servicio de sus objetivos totalitaristas, haciéndose al control absoluto de los poderes públicos venezolanos, comprando con dádivas los afectos de las clases populares y asegurando la adhesión de gobiernos latinoamericanos que han conseguido el poder o lo han recuperado a través de su apoyo financiero, y que se constituyen en democracias de mentira subyugadas al régimen chavista a cambio de un chequesito mensual. A Evo Morales se lo echó al bolsillo por televisión con 30 millones de dólares, el producido de 3 horas de explotación petrolera, en lo que muchos consideraron una ejemplarizante muestra de intergración continental, pero lo que yo interpreté como la institucionalización de su política de compra de consciencias. Por cuenta de la dolarización de la economía venezolana pasamos del imperialismo yankee al imperialismo chavista, “pacífico pero armado”, según sus propias palabras. Y mientras tanto, miles de venezolanos permanecen sumidos en la miseria: lo que su dictadura comunista le quita a los ricos no alcanza para tanto pobre. Y lo del petróleo… se va entre las armas y el populismo regional.
4. Que sufre del mismo delirio de grandeza idolátrico-mesiánico de Francisco Franco, Benito Mussolini, Adolfo Hitler, Fidel Castro y Augusto Pinochet, que al igual que ellos se ha mostrado proclive al control mediático (empezó con un programa semanal y ya compró satélite propio y montó canal), se autoproclama líder absoluto e in eternum del pueblo venezolano y se anuncia como futuro guía del “pueblo bolivariano” (entiéndase por “pueblo bolivariano” América Latina arrodillada a su doctrina).
5. Que tiene formación militar, como la tuvieron Franco, Mussolini, Hitler, Castro y Pinochet. Y si algo me asusta más que un militar, es un militar con poder político. No se diga un presidente.
6. Que promueve una “revolución” y en América Latina todas las revoluciones han derivado en dictaduras. Y por supuesto, Chávez ya se erige como dictador. Está demostrada la existencia de “listas negras” en las que se registra la información de los opositores del gobierno. Ha ordenado detenciones masivas, persecuciones políticas y cierre de medios de comunicación. De eso a las desapariciones estilo Pinochet y Videla sólo hay un paso. En su contra se ha inventado golpes de estado, complots terroristas e intentos de asesinato por cuenta de mercenarios adolescentes a los que después invita a comer helado. Payasadas que le permiten acaparar más y más poder.
7. Que ha emprendido una demencial carrera armamentista, secundada por los “gobiernos socialistas” de Vladimir Puttin y José Luis Rodríguez Zapatero (el mismo que alegando razones humanitarias se negó a venderle a Colombia “armas para la muerte”). Ambos gobiernos se han convertido en proveedores de un ámplio inventario de material bélico entre el que es posible enumerar, entre otros, un centenar de caza-bombarderos Mig 29 Fulcrum de última tecnología, igual número de helicópteros de ataque y desembarque, una veintena de fragatas y acorazados artillados, un número indeterminado de tanques y demás elementos de artillería pesada y movimiento de tropas, así como medio millón de fusiles AK-47 (los mismos que utilizan las FARC para matar colombianos). Pero la amenaza no para ahí. Tras recientes visitas a China e Irán, Chávez hizo público su interés por la investigación atómica con fines bélicos, así como el anuncio de la adquisición de un primer reactor nuclear. El desarrollo de armamento nuclear depende de tres factores: compuestos químicos, dinero y tiempo. Los compuestos y el dinero los tiene. El tiempo, lo está adquiriendo eternizándose en el poder (ya anunció su permanencia en el trono hasta el año 2031).
8. Que ofrece apoyo militar y logístico a los grupos insurgentes colombianos de izquierda, léase FARC y ELN, aliados de primer órden en su campaña de expansión de la “Revolución Bolivariana” y encargados de las tareas desestabilizadoras. Para nadie es un misterio que el secretariado de las FARC ejerce desde el otro lado de la frontera, en donde Chávez ha dispuesto un santuario narcoterrorista para su uso y disfrute.
9. Que es un “camorrero”, un déspota, un insulto al ejercicio de la política y al del poder ejecutivo, que convierte la confrontación diplomática en riña de cantina amenazando con golpes a sus contricantes en la plaza pública. Y pensar que hay quienes dicen reconocerle dotes de orador…
10. Que es un payaso. Y un esquizofrénico. Y está al frente de la nación más poderosa de esta parte del continente. Y sin duda alguna es una amenaza.