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Archive for April, 2007

Gastronomy domine

Friday, April 27th, 2007

Complaciente como soy con la gente que quiero, hoy almorcé en un sitio vegetariano de nombre extraño y por un momento más que en un restaurante de El Polo me sentí encerrado en alguna farmacia de Jaipur, entre vitrinas de vidrio repletas de naturaleza envasada y salud embotellada y decenas de láminas descoloridas adheridas con cinta pegante a las paredes de ladrillo. Láminas con tipos de barbas blancas y turbante que parecieran levitar sentados en una flor de loto de diez o cien o mil o quién sabe cuántos años y con el rostro enmarcado en esa apaciguadora y a la vez detestable sonrisita de quien observa a la humanidad desde un ángulo privilegiado. El menú, una variedad de cosas que no son lo que aparentan ser, como sucede con algunas personas y también con la comida vegetariana: hamburguesas que no son de carne de res sino de soya, salchichas, jamones y embutidos que no son de carne de cerdo sino de soya, queso y leche que no son de vaca ni de cabra sino de soya, y mil cosas más que no son de lo que se esperaría que fueran sino que están hechas a base del cereal que compone la dieta fundamental y casi que exclusiva de millones de seres humanos en el mundo, por increíble que parezca: la soya. Como es de suponer, el uso y el abuso de condimentos y aderezos es lo único que hace posible que el comenzal desocupe un plato compuesto con cuatro raciones de lo mismo sin siquiera sospecharlo, todo por cuenta de la simulación de texturas y sabores. Y el resultado, que la incipiente úlcera gástrica heredada de mis ancestros y regularmente permisiva con mis excesos grasos y etílicos, haya decidido revelarse hoy en contra de mi incursión en el vegetarianismo. Cuando eso sucede, no hay antiácido ni antiespasmódico que valga. La cura: una deliciosa hamburguesa doble carne (de res) de El Corral con queso (de vaca) y doble porción de tocineta (de cerdo). Santo remedio. Mi úlcera y yo hicimos las pases.

En cuanto a la soya… la dejo para cuando, satisfaciendo los antojos gastronómicos de un tercero, no tenga más remedio que pegarle al sushi.

Magola Vs. Mc Donald’s

Monday, April 23rd, 2007

Pocas multinacionales ejercen presencia de manera tan estrambótica e invasiva como lo hace Mc Donald’s a donde quiera que llega.


Click To Play

A propósito de las hamburguesas del payaso, la semana pasada me ví “Fast Food Nation” (Richard Linklater), película interesante y con un excelente reparto (colombiana incluida), que todo consumidor de comida chatarra debería ver antes de ordenar su próxima Big Mac.

La mujer Photoshop

Thursday, April 19th, 2007

Todo se hace posible con un toque de maquillaje y Photoshop. Excelente pieza publicitaria de la campaña comercial de Dove enfocada a desvirtuar el paradigma de belleza de la sociedad occidental. Contradiciendo la tesis de Daniel Samper Ospina, la mujer, a diferencia de los carros y el fútbol, es mucho más que un producto de consumo masculino.

Manifiesto chino

Tuesday, April 17th, 2007

¿Tan jodidos estarán los chinos que ya se están viniendo de ilegales por centenares a Colombia? ¿O será que ya son tantos que no caben en los 10 millones de kilómetros cuadrados que mide su país? Más de cien chinos fueron detenidos ayer en Zipaquirá, treinta hoy en Bogotá. Y yo pienso, a riesgo de sonar xenofóbico… ¿no debería ser ésta la oportunidad de “sacarnos el clavo” y empezar a aplicar el rigor migratorio que se ejerce sin excepciones ni compasión ni humanidad contra todos los colombianos en el exterior (incluyendo China, cuya legislación fronteriza es particularmente férrea)?. Visa para los chinos. Visa para los gringos. Visa para los franceses, para los italianos, para los británicos, alemanes y españoles. Visa para los costarricenses y los venezolanos. Visa para todos los que nos exigen visa (la lista completa la encuentran aquí). “Ojo por ojo yo pago”, decía una canción tropical de los setentas que bailaban en mi casa los 31 de diciembre cuando yo aún me hacía pipí en los pantalones.

En mi última entrada de negocios a los Estados Unidos sentí como en ninguna otra la presión de una legislación migratoria obtusa y alienante. A mi regreso a Colombia reparé en dos detalles que antes me habrían sido imperceptibles: el saludo del agente de inmigración (-“Bienvenido a su país, Daniel”-) y un fragmento del interrogatorio a un viajero norteamericano acerca de las razones de sus frecuentes ingresos al país (interrogatorio muy similar al que me hizo el cónsul Campos -latino él- en el muelle de inmigración del Aeropuerto Internacional George Bush, pero en un tono mucho más amable y respetuoso). Un amigo me comentó alguna vez que sentirse feliz y en plenitud absoluta es como caminar sobre la luna, aludiendo a “Walking on the moon”, la conocidísima canción de The Police. Pues sí que cuando pasé a reclamar mis maletas (que llegaron a mis manos completicas y en perfecto estado -televisor incluído- pese a las advertencias de amigos y conocidos), me sentí caminando sobre la luna. O mejor aún, caminando sobre tierra firme. O sobre mi propia tierra, que viene siendo lo mismo o algo muy parecido.

Con respecto a los chinos capturados, me temo que no vinieron de paseo ni a cazar maripositas ni a recoger café. Muchos extanjeros vienen a Colombia buscando putas (¿han recorrido alguna calle de la Ciudad Vieja en Cartagena un viernes en la noche?). Otros vienen buscando la mejor cannabis del mundo para fumársela en el mejor paisaje del mundo, allá en la tierra del olvido donde la montaña y el mar se funden bajo un cielo de todos los rojos. Otros vienen atraídos por la cocaína más hot a precio de fábrica. Otros, cosmopolitas hombres de negocios, vienen a entrenar a los grupos terroristas en preparación y manipulación de bombas y explosivos (”seminarios de actualización”, creo que le llaman a eso en el mundo empresarial). Y sin embargo muchos extranjeros, por el contrario, vienen a pasear, o a conocer el país de primera mano, o a llevar fe a los que le tienen perdida o a auxiliar de alguna forma a comunidades marginales y necesitadas. Pero algo me hace pensar que los capturados no hacen parte de este último grupo, sino del primero. Ya especulan las autoridades que se mueven en la prostitución, no se sabe si del lado de la oferta o del de la demanda, vaya uno a saber. Lo que sé es que algunos chinos me asustan. En Houston, un peluquero chino por poco me corta el cuello con las tijeras y cuando le hice el reclamo me pegó la vaciada más violenta que me han pegado en chino. Otro día compartí un ascensor con una china que arremetió a golpes contra las paredes de lata por alguna razón que desconozco. El día en que cada chino coja un cuchillo se toman el mundo. Y si se ponen de acuerdo y todos dan un brinco al tiempo el planeta se sale de órbita y nos vamos todos para la porra. Me gusta el arroz chino que hace mi suegra, pero ella es colombiana, así que podríamos decir que el de ella es arroz colombochino, o mejor aún, chibchino. Mi mejor amigo se murió en Shangai y entre las pocas cosas que alcanzó a contarme recuerdo haberle escuchado que los chinos con los que trataba eran antipáticos, malgeniados y gritones, y como buen blogger que fue sufrió bastante porque allá los blogs estaban censurados. Me contó que cuando aterrizó en el aeropuerto de Shangai duró más de dos horas tratando de encontrar un alma caritativa que le ayudara a llegar a su hotel.

Ahora bien, si usted o alguien de su familia o su mejor amigo o su vecino es chino y ha encontrado ofensivas mis palabras, le ruego me disculpe. A lo mejor simplemente me asustan los chinos porque no lo he conocido a usted ni a alguien de su familia ni a su mejor amigo ni a su vecino. De hecho, ahora que lo pienso nunca he tratado con ningún chino. Entonces mi prevención puede ser infundada. Miedo a lo desconocido. En cualquier caso, le recomiendo no tomarme tan en serio. Como le recordé a un amigo hace unas semanas, era esto o una terapia psiquiátrica.

Por cierto, olvidaba decir que la ciudad china que más me gustaría conocer está prohibida.

Espiráculo

Saturday, April 14th, 2007

Jaco y Dani

¿Cómo explicarse que Jacobo, con sus tres años recién cumplidos, conozca el significado de la palabra “espiráculo” cuando yo en mis treinta y dos juro que jamás la había escuchado?

-Mamá, ¿tú sabes para qué sirve el espiráculo?

-¿Espiráculo? ¿Qué es eso, mi amor?

-Es el huequito de las ballenas (su animal favorito) donde soplan y ¡pum!… botan agua.

-¿¿Oíste eso, Dani??

Y de un brinco Dani (oséase este pechito) se levanta de la cama y de otro brinco cae clavado en el computador. Y resulta que en Wikipedia un espiráculo es “el orificio respiratorio que muchos animales marinos tienen como contacto del aire o agua con su sistema respiratorio interno”.

No más National Geographic. Acabo de decidir que Discovery Kids será a partir de hoy mi canal favorito y de descubrir que la cajita idiota puede no serlo tanto, dependiendo de la señal en la que esté sintonizada.

El mono de la pila

Friday, April 13th, 2007

Que una entrada publicada hace menos de 24 horas exhiba ya 16 comentarios es un suceso sin precedentes en la historia de este blog. Desde aquellos tiempos en los que el manto del anonimato me permitía el lujo de echarle la madre a las FARC o a las AUC sin contemplaciones y sin el temor de que dichas organizaciones me dieran el tratamiento que suelen darle a quien osa pronunciarse en su contra, jamás un desahogo había tenido tanto eco de parte de mi querida y cada vez más menguada clientela. ¡Qué buena vaina! En vez de escribir artículos sobre Laura Acuña, hacerle copy/paste a las fotos de Marbelle empelota y llamarle a eso una “entrada” o inventarme historietas sexuales como lo han hecho algunos residentes de la blogósfera, he logrado razguñar algo de rating evacuando mi neurosis. ¿Ya ves mamá que mi neura sí podía llevarme a algún lado?

Hablando en serio, la relativa acogida que pueda haber tenido mi desahogo me lleva a pensar que sencillamente todos y cada uno de nosotros, sin escepción, hemos sido víctimas en algún momento de las grandes empresas prestadoras de servicios: energía, gas, acueducto, basuras, telefonía fija, telefonía celular, salud, Internet, bancos, seguros, lo que sea. Todas, sin escepción, abusan del poder y de la subyugación de su razón de ser y existir: los clientes. Y el cliente, casi siempre, debe resignarse a aceptar que lleva las de perder, a dar media vuelta, a retirarse masticando su indignación para ir a entregársela al mono de la pila. Me ha pasado. Y no una vez. ¡Muchas! Hace poco más de un año cancelé una factura de COMCEL (telefonía celular) y a los pocos días la línea fue suspendida. ¿La razón? “El sistema” (siempre el maldito sistema) no registró el pago. De nada valió enviar por fax la copia de la factura previamente cancelada, ni presentarla en un centro de atención al cliente al momento de hacer la reclamación. La línea siguió suspendida y el supuesto incumplimiento en mis obligaciones fue informado a la central de riesgo DATACRÉDITO: una mancha de estiércol cayó desde entonces en mi historial crediticio por cuenta de una mora en la que no incurrí. De nada valió acudir a la Superintendencia de Servicios Públicos, ni a la Confederación Colombiana de Consumidores, ni a CityTV para que intercedieran por mí ante el robo del que fui objeto. Aunque suene increíble, a pesar de comprobar y reconocer el error, COMCEL se rehusó a reconectarme la línea o siquiera a retirar el falso reporte. No valieron súplicas. No valieron exigencias. No valieron madrazos. A COMCEL le cayeron 86 mil pesos como maná del cielo. ¿Tratar de cancelar el servicio? -“Imposible señor, todavía le faltan 4 meses para que se venza su cláusula de permanencia”-. El único remedio: volver a pagar la factura que ya había pagado, y así lograr la reconexión de un servicio que en cualquier caso tenía que seguir pagando hasta el vencimiento del contrato. Sí, lo sé, perdí. Me tumbaron de la manera más vil y descarada. Y en últimas, una vez más, me habría tocado ir a llorarle al mono de la pila… si existiera.

Pues señores, navegando por Internet acabo de hacer un descubrimiento maravilloso: EL MONO DE LA PILA SÍ EXISTE. Te quejas, te escucha, y lo que es mejor: te ayuda. Y si no a enmendar el daño que te hicieron, sí por lo menos a hacerlo público, con todo lo que ello implica para una empresa que en últimas depende de su imagen para ser comercialmente viable. Si las grandes mafias nos aplastan con sus reportes en las centrales de riesgo, nosotros también, desde nuestra humilde insignificancia, podemos hacer mella en su imagen corporativa, en su posicionamiento en el mercado, y lo que es más importante, es sus ventas. Todo en honor a la justicia.

Ellos lo explican mucho mejor que yo:

“Posiblemente algunas empresas, personas o servicios piensan que pueden seguir con conceptos anticuados donde el cliente no es importante, que una estafa o engaño no les afectará. Hoy en día internet y su ubiquidad impiden que esto se pueda hacer sin consecuencias. Abusar de los consumidores y sus derechos es algo que tiene consecuencias fuertes.”

Ok, el Niño Dios no existe, pero el mono de la pila sí, y lo pueden encontrar aquí. Por mi parte, ya estoy preparando mi primera denuncia.

Mentiras

Wednesday, April 11th, 2007

Hay mentiras tan obvias que dan rabia: que lo de Samper fue a sus espaldas, que los colombianos somos el pueblo más feliz del mundo, que los paras se volvieron hermanitas de la caridad, que las FARC están derrotadas, que bajó la inseguridad en Bogotá, que la pobreza está cediendo y otros mil chascarrillos de nuestra clase política.

Pero hay una mentira tan monumental, cínica y difundida (¿quién no la escucha al menos una vez al día?) que más que rabia me produce risa:

“Su llamada es muy importante para nosotros”

Señores de TV CABLE BOGOTÁ: dejémonos de pendejadas, que es evidente que mi llamada no es importante para ustedes (de serlo no me dejarían 45 minutos esperando en la línea), como tampoco lo soy yo como cliente, ni lo han sido los reclamos (¿súplicas?) que desde hace meses llevo haciendo con relación a las deficiencias de su servicio. Dudo, de hecho, que exista algo en el mundo que realmente les importe además de cobrar su gruesa factura mensual. Y si así ha sido el servicio en manos de Julio Mario, no quiero ni imaginarme cómo lo será en manos de TELMEX, pulpo avasallador y mano oscura detrás del mayor crápula de la telefonía celular, COMCEL, de quien también tengo la infinita desgracia de ser cliente.

Dios nos guarde.

El que busca encuentra… escarbando en el pasado

Friday, April 6th, 2007

Ayer, hablando con una amiga, me explicaba el concepto de la atracción universal, algo así como lo que realmente uno desea en la vida, después de cierta sincronización positiva con el mundo, termina llegándole. Dentro de este concepto, me explicaba un primer paso para conectarse, que consiste en agradecer al universo por todo lo que nos ha dado desde que éramos niños, los buenos momentos que hemos pasado, los abrazos, los viajes, las personas, los entornos y lugares, entre otros. La idea es cargarse de energía desde la abundancia mas no desde la carencia. Esto me recuerda un poco la escena de la película American Beauty donde al man, un minuto antes de morirse, se le vienen las mejores imágenes de su vida, desde las manos de su abuela hasta la sonrisa de su hija, la compañía de su amigo de cuadra, viendo estrellas acostados en el pasto. Bueno, mejor lo haré en vida y voy a agradecer, llenándome de los mejores recuerdos que hicieron ser lo que hoy soy. Qué mejor forma de hacerlo que pidiéndole prestado a Stultaviro su blog.

Llevo 10 minutos tratando de empezar desde mi infancia, pero creo que voy a empezar agradeciendo por lo que tengo ahora: un hijito de 3 años que al mirarme en él veo un milagro de Dios, un esposo permeable a su entorno, a la música y apasionado a la vida, una mamá incondicional que siempre me ha llevado de la mano sin empujarme y sin apurarme, un papá de pocas palabras, pero que cuando las dice trasciende mi raciocinio, una hermana que me da la tranquilidad que me falta muchas veces, una abuela llena de amor y de buenas intensiones, cuatro mejores amigos que me sostienen y me dan el apoyo necesario para sentirlos cerca, otros amigos cercanos que siempre tendrán algo para reflexionar, pensar o desechar, unos suegros que no tiene fácilmente mucha gente y que para mí son otros papás.

Desde niña me he sentido querida, consentida y acompañada, jugué en la cuadra de mi barrio caucho, yermis, tarro y botella, fui a minitecas, tuve mi grupo de flans, bailé merengue de Juan Luis Guerra y 4:40, Wilfrido Vargas y las Chicas del Can, estuve en fiestas de casa, donde bajaban la luz cuando ponían Air Supply y Chicago. El Bon Bon Bum, los Gudis y el Covo los disfruté al máximo, tuve copete Alf, Converse rosadas y tirantas que se caían por la minifalda de jean. Disfruté mi bicicleta como nunca, no dejé de ver y morirme de la risa en vacaciones viendo películas como Y dónde está el policía, y aunque a mi amiga y a mi nos robaron las bicicletas en un centro comercial porque la dejamos en el parqueadero sin ningún seguro, esto no fue impedimento para seguir yendo todos los viernes, a oír en una disquera una canción de Eros Ramazzotti que me encantaba y ver al mansito que nos gustaba. No se me olvida mi primer novio, las credenciales, las tarjetas de Timoteo, las bombas de aluminio, el chismógrafo, las tragas, los despechos, mi primera borrachera, llorar con una amiga en un parque, hacer un club de cocina, ir a Crepes & Waffles a comer helado, la primera salida a rumbear ambientada con la canción Friday I´m in love, el diario verde donde plasmaba mis desahogos momentáneos.

En el colegio fui buena comerciante: vendía Nerds, sánduches, trabajos de geometría, y tortas crispy, me escapé dos veces y no me descubrieron, no me faltó matrícula condicional, también jugué a desmayarme, comí pizza por metro, estuve en porras y participé en concursos, hice coreografía de Message in a bottle y me gradué. Unos de los recuerdos más lindos, fue participar en un taller de poesía en la Casa Silva y que escogieran uno de mis escritos, pues no me atrevo a llamarlo poema, como uno de los mejores de los talleres que se hicieron en esa época.

De la universidad no se me olvidan las entregas de gráfica, las clases de fotografía los sábados por la mañana, los reportajes en el centro de Bogotá, los profesores que me hicieron entender un concepto más amplio de la comunicación. Reunirme a estudiar para los parciales, aunque era mejor rajar de todo el mundo, los discursos famosos delante de todo el mundo, los ensayos, lo que quiero ser y no puedo, lo que quiero tener y no tengo, los encuentros. Comer en los huecos, los desayunos, las arepas y palitos de queso, el Nestea, ir a Panneroli, hamburguesas Country o El Corral. Mi práctica en el Putu con una comunidad indígena, el río Vides, los niños, las clases, el camino al Espingo y las buenas amigas que me acompañaron.

Bueno después me casé y la historia la cuenta ahora Stultaviro.

Aunque hay miles de cosas que sé que se me olvidan y muchas más que no alcanzo a contar, creo que es un buen entrenamiento, ejercita la memoria, refortalece la fe y la esperanza, y realmente hoy me siento más cargada que antes. Gracias Universo, Gracias Dios, porque pude disfrutar de todo esto, porque puedo seguir disfrutándolo, porque estoy viva y gracias también por las tristezas y desilusiones que me hicieron crecer, aprender y cortar con lo que te desgasta. Mi fe refundida ya la estoy encontrando.

Andrea es la primera columnista invitada a la Stulta Viro. Vendrán más (y espero que ella repita). SV

    Modernismo y humanidad

    Wednesday, April 4th, 2007

    Sarcasmo

    Fotografía tomada en Bogotá en la mañana de hoy (D.A.-M.B.)

    No sea mula

    Tuesday, April 3rd, 2007

    Pensándolo bien, puede no ser tan buena idea instalar eMule en el computador de la oficina (a menos que no tenga problema con que su carpeta de música le ocupe el 80% del disco duro)…

    Disco Duro