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Archive for June, 2007

La Copa Bolivariana y la ecuación de las FARC

Thursday, June 28th, 2007

Conozco a varios que siguen calificando como “calumnias de la oposición” las versiones sobre los vínculos existentes entre el dictador Hugo Chávez y los narcotraficantes de las FARC. Y hace unos minutos, buscando información sobre la nueva masacre cometida por este grupo terrorista, esta vez en contra de 11 diputados del Valle del Cauca secuestrados desde abril de 2002 y que según los asesinos habrían perdido la vida “en el fuego cruzado” (cometieron la imprudencia de cruzar sus cuerpos en el camino de las balas guerrilleras), me encontré con que el imperio bolivariano del Mussolini Bananero que tenemos de vecino sigue esparciendo sus tentáculos en nuestro país, secundado no sólo por los cuatreros de la guerrilla, sino por algunos políticos colombianos de renombre. Primero, me aterricé en un adefesio de contenido altamente subversivo, “Radio Café Stereo - La Radio Bolivariana”, una emisora vía Internet que además de despotricar contra las instituciones de Colombia y enaltecer la lucha heróica de las FARC en defensa de las libertades del pueblo colombiano, se dedica a divulgar la basura populista del tirano más peligroso que ha tenido Latinoamérica en toda su historia. Ponga un psicópata en el poder de una potencia petrolera y nace una revolución bolivariana. Como no era difícil de imaginar, confirmo que esta página contiene un vínculo al estandarte radial de Hugo Chávez (la auto-idolatría es señal particular de todo dictador), la emisora “RDV - Radio Defensa Venezuela Internacional” , tribuna abierta del “nuevo socialismo venezolano” en la red. Hasta ahí, todo normal. Durante un tiempo yo tuve en mi blog un vínculo a la página oficial de Uma Thurman y sin embargo en la página oficial de Uma Thurman nunca me vincularon a mí. Recurso ficticio y bastante tonto para demostrar que el gusto hacia algo o hacia alguien puede ser unidireccional, y que ser admirado por delincuentes no convierte al objeto de admiración en delincuente. Pero grande sorpresa produjo en mí descubrir que en la página de RDV (no confundir con RBD, otra iniciativa rebelde casi tan peligrosa como la de Hugo), entre líneas y líneas de retahila febril comunista e incluso de un artículo que da fe de la superioridad militar aérea de Venezuela sobre Estados Unidos (que se cuide Bush, Chávez lo va a invadir), se exhibe sin el menor disimulo una lista de enlaces a las franquicias radiales Chavunas regadas por el continente. Por supuesto, no podía faltar Radio Café. Y adivinen qué política colombiana figura entre las celebridades enlazadas: es correcto, la mismísima Piedad Córdoba, quien no sólo sobresale en la arena política por su pésimo gusto a la hora de escoger la ropa o por su exquisita oratoria madurada en Corabastos, sino por su confesa afinidad por todo lo que huela a guerrilla, comunismo y subversión.

Lamentable que por estos días se le preste más atención a Venezuela por la Copa América (algo me dice que el seleccionado local va a salir victorioso -o al menos lo intentarán, como lo hizo la Alemania nazi en los Juegos Olímpicos de 1936 con Adolfo Hitler de anfitrión-), que por encarnar el retorno del comunismo radical de mitad del siglo pasado, tan destructivo o más que el modelo neoliberal que ha tratado de imponerse en occidente desde tiempos de la guerra fría. Una guerra fría que hoy parece renacer en Latinoamérica con más fuerza que nunca.

Actualización: La ecuación de las FARC

300 guerrilleros libres + vacaciones todo pago = 11 secuestrados muertos

Uribe se decide por un intercambio humanitario unilateral y 300 guerrilleros detenidos hoy gozan de libertad y confort. En respuesta al gesto de generosidad del gobierno, las FARC se comprometen a entregar 11 de los 12 diputados secuestrados hace 5 años. Anuncian que los entregan muertos, pero que los entregan.

Ese, señores, es mi ejército del pueblo.

Pensar en otra cosa

Monday, June 25th, 2007

Los tres hermanos redactaron el mensaje de despedida en un teléfono celular, lo enviaron a sus familiares y bebieron cerveza edulzada con cianuro. El mayor dificilmente superaba los veinte años. Hoy, está muerto. Sus hermanos también.

¿Qué puede llevar a una persona al extremo de despojarse del instinto básico y arremeter contra su propia vida? De un tiempo para acá, el tema del suicidio me persigue, las historias llegan a mí con el mismo impulso con el que intento huirles, me sobrecogen, me impresionan, y hasta cierto punto me seducen tanto como por momentos me ha seducido la idea misma de la muerte.

La muerte…

Hace unos años vino a mí. Ya otras veces la había sentido merodeando, acechándome con la inquieta fascinación que produce, pero hasta entonces nunca la había sentido tan cerca, tan disponible, tan dispuesta a recibirme, a acogerme entre sus brazos y sus piernas, para siempre. Me sentí atraído por el vacío infinito como la polilla a la llama y sólo pude apretar la baranda con todas mis fuerzas para huir de la gravedad y retroceder a pasos lentos, cortos, temblorosos, abrir la puerta, atravezarla, tirarla con espanto y cerrar la cortina, correr a la cama, aferrarme a aquella mujer dormida que recién era mi esposa y pedirle perdón en silencio por haber estado tentado a ceder a los diabólicos coqueteos de la muerte. Ella se dió media vuelta y me besó en la frente, complacida de lo cerca que me tenía e ignorante de lo inmensamente lejos que podría hallarme en ese mismo instante, de haber traspasado la baranda. Quizás por eso me cuesta tanto dormir cada vez que llega a mí el reporte de un nuevo suicidio. Porque a diferencia de muchos, sé que el suicidio no es un tema de desequilibrados, de dementes, de seres oscuros y pérfidos, de víctimas o victimarios del mundo y de la vida. Pasé por ahí más de una vez, sentí fuertes deseos de acabar con lo que entonces se me antojaba un enorme sufrimiento, apagar la angustiante incertidumbre de un futuro negro y el arrasador vacío de un pasado estéril. La soledad, la soledad, la maldita soledad, esa tortura que merecería un capítulo aparte en el librito de mi vida. El tedio de no sentirme parte de nada ni de nadie. Y sin embargo, siempre primó la razón. O el miedo. El miedo al instante mismo de la muerte, al dolor de la agonía. Recordaba siempre las palabras de un tío médico que aseguraba que el desprendimiento de la vida siempre duele, y duele mucho. Y solía pensar que el infierno es quizás la muerte misma. El instante mismo de la muerte que duele lo suficiente para cobrarnos los horrores que cometimos en vida. Y también me aterraba el eventual e inmerecido martirio de mi familia. Y entonces prefería salir a la calle a caminar simplemente para pensar en otra cosa, o coger el teléfono y llamar a alguien con quien no tenía nada de qué hablar simplemente para pensar en otra cosa. ¡Y mierda, si valió la pena pensar en otra cosa! Cuántas veces sentí que mi vida no tenía futuro y ahora debo reirme de lo tonto que fui. Parte crucial de la ingenuidad juvenil es creer que la vida acabó cuando ni siquiera empieza. Hoy, siento que mi vida avanza mucho más rápido de lo que quisiera y me pregunto si tendré tiempo suficiente para hacer todo lo que quiero hacer, y si tendré inteligencia suficiente para hacer realidad tantos sueños, y si tendré corazón suficiente para criar un hijo que jamás desee morirse.

No puedo evitar llorar cada vez que pienso en aquellos que se creyeron derrotados estando tan cerca de la victoria.

…¡váyate!

Saturday, June 16th, 2007

jaco&dani

En vista de que Jacobo reprobó el casting de Padres e Hijos para representar al hijo de Daniela Franco con su decimotercer esposo (quien en próximos capítulos se convertirá en su decimotercer ex-esposo una vez que sea secuestrado por una banda de fundamentalistas árabes, por un escuadrón de científicos alienígenas o por algún director emergente para que co-protagonice con Kathy Sáenz una telenovela en horario triple A y entonces Danielita muy compungida no tenga más remedio que levantarse otro marido -nunca he visto una fea que levante tanto-), en vista de que fue descalificado en la pre-eliminatoria del Factor XS y que desafinó en el concurso de niños mariachis del Canal Caracol (vamos a guardarle el sombrero de charro y las pistolas para el próximo Halloween), en vista de que no seleccionaron su cara para la portada de la edición especial de Bebé Vanidades y en vista de que a pesar de tantos fracasos sus papás seguimos empeñados en volverlo celebridad (por aquello de tratar de hacer de los hijos lo que uno no pudo ser), hemos decidido jugarnos una última carta para sacar a nuestro retoño del anonimato: abrirle un vídeoblog (vlog, llaman a aquello los expertos en el tema).

Quedan todos cordialmente invitados

Hasta que la muerte nos una

Friday, June 8th, 2007

Hay almas que nacen hasta para morir juntas.

Esta mañana me encontré un par.

Muerte

 Foto: SV

Todo lo que puedas comer

Monday, June 4th, 2007

Vi la noticia en la edición impresa El Tiempo y casi no lo puedo creer. Y no me refiero a la más reciente genuflexión de nuestro a-presidente ante el mandatario de Francia o ante los criminales asesinos de niños que tanto prometió capturar. No. La deshonestidad y falta de cojones de Yarumito Uribe dejaron de sorprenderme hace rato. Mi sobresalto en esta ocasión está relacionado con un individuo de nombre Joe Chestnut, convertido en celebridad por cuenta de una destreza fuera de lo común: el hombre es capaz de engullirse 59 perros calientes de una sentada. ¿Qué esperaban? ¿Algún talento especial para las artes, la música o la filantropía? No señores. Este mundo se mueve bajo impulsos mucho más baladíes.

Bienvenidos a occidente.

No sólo me sorprende que el diario de mayor circulación nacional le conceda primera página a semejante estupidez, sino que en este mundo en vías a la extinción, la miseria absoluta y el acabose, haya espacio para concursos de comida tipo “all you can eat” y huevonadas semejantes. Por supuesto, un adefesio como éste sólo podría ocurrir en un lugar del mundo. De los mismos creadores de los concursos de fuerza bruta, de las carreras de cucarachas, de los espectáculos de demolición de carros, de Nascar, de MTV y de Jackass (show que demostró que la caída libre en carrito de mercado y el clavado olímpico en cagada de elefante podían convertirse expresiones de humor para algunas ¿sub? culturas), la Federación Internacional de Alimentación Competitiva (International Federation of Competitive Eating) organiza cada año el gran concurso de ingesta de perros calientes. Y en esta oportunidad, fue el señor Chestnut el encargado de llevarse el disputado trofeo entre un avesado grupo de cerdos antropomorfos, tras la maratónica y casi heróica faena de devorarse los 59 almuerzos de cualquiera de los 822 millones de seres humanos que hoy en el mundo no probaron bocado y para quienes la alimentación, más que un deporte, es un sueño. Por su parte, Chestnut no tuvo problema en reclamar su medalla y retirarse a vomitar. Por alguna razón, se me viene a la mente el vídeo publicado por este señor hace unos días. Como que sí tiene razón…

A veces me pregunto dónde está Dios, o si verdaderamente existe. Quizás simplemente está mirando hacia otro lado. Quizás está esperando el momento de sentarse entre nosotros -el mayor fracaso de su creación- a impartir un poquito de justicia implacable.

Amén.

¿Qué hacías hace…?

Saturday, June 2nd, 2007

Un meme endosado por mi compadre.

Diez años:

Me desempeñaba como estudiante de arquitectura y música en la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá, distribuía mi tiempo entre el dibujo de planos, la elaboración de maquetas, los ensayos con un grupo de rock/blues/jazz llamado “La Stulta Viro”, la rumba electrónica y el consumo de elevadas cantidades de alcohol y de una que otra sustancia que no viene al caso mencionar. Vivía con mis papás, aunque me gustaba pensar que eran ellos quienes vivían conmigo.

Cinco años:

Me desempeñaba como diseñador en una constructora cuyo nombre prefiero reservarme por razones que también prefiero reservarme. Mis labores, además del diseño arquitectónico, se centraban básicamente en lamerle la suela del zapato al dueño de la empresa y a su mediocre séquito de colaboradores, a contar con cuadritos que después iba tachando las horas que me faltaban para irme a la casa o los días que me separaban del fin de semana o del fin de mes y a planear la estrategia de una matanza que se iniciaría con la vieja maldita que tenía de jefe directa. Vivía con mi novia, y de 8:30 am a 5:30 pm era tremendamente infeliz.

Un año:

Me desempeñaba como gerente de producción de la empresa que la cual soy socio, dedicada al diseño arquitectónico y al desarrollo de herramientas de comunicación visual para diversas industrias, particularmente en el sector de la construcción. Preparaba un viaje de varios meses a Estados Unidos concebido con la idea de ampliar mis horizontes comerciales y corporativos, objetivo que se consiguió con resultados aún superiores a los inicialmente vislumbrados. Vivía con mi esposa y con mi hijo, los más grandes regalos que me ha dado la vida. Fue por ellos que terminé echando al olvido la recurrente idea del suicidio. Puedo afirmar, sin temor a equivocarme, que era feliz, o algo muy parecido.

Un mes:

Me desempeñaba en el mismo cargo de hace un año y en el mismo en el que espero desempeñarme por los próximos veinte o hasta que se lo ceda a mi hijo. Trabajaba fuertemente en el desarrollo de una presentación que le haríamos a un potencial inversionista, convencidos de que el crecimiento de la empresa dependía estrechamente de una inyección de capital. La presentación se presentó y el inversionista invirtió. Tenemos un nuevo socio y pienso que estamos mejor preparados para los desafíos que nos plantea el futuro. Mi hijo estaba enfermo y el médico nos anunció que debía operarlo. Lo operó y a las dos horas estaba saltando en la cama y viendo Zaboomafoo. A pesar de los problemas que nunca faltan, era feliz, o algo muy, muy, muy parecido.

Un día:

En la mañana, trabajaba en el segmento de animación 3D del primer audiovisual corporativo que desarrollamos para un proyecto de construcción. En la tarde, intentaba cotizar unos equipos que necesitamos adquirir, con la desagradable sorpresa de que dichos equipos no se consiguen en Colombia. Hay dos alternativas: traerlos de Estados Unidos o traerlos de Estados Unidos. Aún no nos hemos decidido por ninguna de las dos. Haciendo esa vuelta me encontré con la niña Cerebro, quien me reconoció y procedió a saludarme muy amablemente. Es la segunda vez que un visitante del blog me saluda en la calle, y nuevamente me sentí celebridad, por un instante. Un abrazo, Cerebrito, espero que el próximo encuentro no me coja a las carreras y nos tomemos un café. La novia de uno de mis mejores amigos es española y vino por primera vez a Colombia (y me temo que por última, la atracaron el martes…) y anoche se le dio el tradicional tour rumbero por el mundialmente famoso Andrés Carne de Res. Lomo de res al principio, mucho ron en el intermedio y el pincho más rico de mi vida al final de la noche. Alguna compensación me merecía después de tanto tropipop.

Unas horas:

Alka-Seltzer, Aspirina, agua, mucha agua.