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Archive for January, 2008

El hacedor de sueños

Sunday, January 27th, 2008

Juguetes Damme

Pocas experiencias tan mágicas y maravillosas como la de estrechar las manos que fabricaron los juguetes con los que uno creció y visitar el taller en donde se forjaron todos esos artilugios que nos endulzaron la vida infantil. -“Señor Damme, quiero darle las gracias por haberme hecho un niño feliz. Conocerlo es inspirador”-, le dije. El Señor Damme, con la voz quebrada, me agradeció por esas palabras armadas con evidente torpeza. A mí se me hizo un nudo en la garganta. Sentí deseos de abrazarlo pero me faltó coraje. Mi esposa me abrazó.

Por encima de los sofisticados bólidos Tonka y los flamantes morracos Fisher-Price con los que los gringos nos adoctrinaron a los niños tercermundistas en el consumismo occidental, siempre recordé con especial cariño aquel camioncito rojo de estacas que halaba de una pita por todo el apartamento de Chapinero en donde transcurrieron mis primeros años, el caballo blanco pecoso con el que jugaba a los indios, al llanero solitario y a mi abuelo el caballista, el tablero negro en el que garabateé mis primeras letras, el bus azul de ventanitas blancas con el que mi hermano me descalabró alguna vez y el aeroplano gris en el que atravesé mi Atlántico imaginario. Qué decir del futbolín en el que metí los únicos goles de mi vida, del tren mixto de carga y pasajeros que no necesitaba de rieles para surcar el territorio de mi cuarto de extremo a extremo o de los cubos con los que construí cientos de castillos, fortalezas y torres. Y sin embargo sólo hasta antenoche, cuando tuve entre mis manos el ejemplar 53 de la revista Proyecto Diseño y leí el conmovedor artículo que Iván Cortez le escribió a este Gepetto alemán de nacimiento pero colombiano de profesión, supe quién era el responsable de tantos y tan buenos recuerdos: Horst Damme.

Juguetes Damme

Buena parte de la fascinante vida del Señor Damme y sus grandes sucesos se ha plasmado en el artículo de Cortez y en otros escritos recientes. Que nació en Berlín hace setenta y ocho años, que con su familia huyó a Checoslovaquia para protegerse de los nazis, que vivió escondido en los castillos de Praga junto a miles de refugiados, que un día un tren se llevó a su hermano y nunca volvió a saber de él, que mientras escapaban a Brasil y por un afortunado error terminaron en el Cauca y después en Bogotá, que junto a su padre hizo sus primeros juguetes de madera, que la fábrica creció y llegó a contar con setenta empleados y varios almacenes, que un mal día un vecino demente le cegó la vista de un disparo y que no tuvo más remedio que aprender a medir las piezas y a hacer los cortes con el tacto esa mañana en que sus empleados no llegaron por culpa de un paro cívico, que últimamente las cosas se han puesto duras y hay jornadas en las que no entra ni un cliente al único almacen que hoy subsiste contíguo al taller del barrio La Floresta. -“Pensábamos cerrar la juguetería en diciembre”- nos contó. -“Ya los juguetes de madera no se venden y a las pocas clientas que nos quedaban, casi todas señoras, las perdimos desde que las grúas empezaron a llevárseles los carros. Teníamos muchas deudas y no teníamos cómo cubrirlas”- apuntó. -“Yo le insistía que no cerrara la fábrica”- interrumpió Doña Yolanda, la cálida señora que ejerce como su esposa, ojos y mano derecha. Pero a pesar de las súplicas de su compañera, el Señor Damme estaba decidido. Esta iba a ser la última Navidad de la juguetería. Y lo habría sido, si un milagro no hubiese ocurrido.

Las providenciales reseñas publicadas en El Tiempo y Proyecto Diseño en el mes de diciembre parecen haber reavivado al menos temporalmente la memoria de cientos de bogotanos que se hicieron adultos con los juguetes de madera del Señor Damme. -“Vendimos casi todo lo que nos quedaba”- comentó Doña Yolanda. -“Un señor de unos sesenta años vino y compró dos camiones de los grandes, y su esposa nos llamó a contarnos que se la pasaba jugando con ellos como un niño chiquito”-. También nos contó que hacía algunas semanas había ido un grupo de niños del Colegio Andino atraídos por la formidable noticia del juguetero alemán que fabricó los tesoros lúdicos de sus papás. El Señor Damme procedió a narrar la visita con lujo de detalles. Describió cómo los niños lo abrazaron, jugaron con él y corretearon por todo el almacén. Su voz se volvió a quebrar y Doña Yolanda saltó a auxiliar a quien intentaba por todos los medios evitar el bochorno del llanto. -“Como Horst pensaba cerrar definitivamente, no volvimos a hacer pedidos de madera, y como la madera hay que dejarla secar por lo menos seis meses, nos ha tocado desbaratar los estantes del taller para armar un lote de caballos que nos encargaron”-. El Señor Damme, quien parecía haber recuperado las fuerzas, intervino: -“La madera tiene que estar bien seca o se abre con el tiempo. La calidad siempre ha sido lo más importante para nosotros, por eso vienen tantos clientes antiguos para que les volvamos a pintar los juguetes. Una vez pintados parecen nuevos”-. Fue entonces cuando su esposa me hizo seguir a la intimidad del taller. -“Este caballo, por ejemplo, me lo trajo una señora la semana pasada para que se lo pintemos y le volvamos a poner la oreja que se le comió el perro. Ella me dijo que el caballo se lo regaló su mamá hace cuarenta y dos años”-. Me quedé un buen rato contemplando el caballo desteñido, palpando las cicatrices que le imprimieron varias generaciones de jinetes y recordando el que me regalaron mis papás hace treinta años y que dejé abandonado en un trasteo, convencido de que ya estaba muy grande para jugar con caballos de madera. Y sostuve entre mis manos la regla dentada con la que el Señor Damme mide los cortes de esos diseños geniales que almacena en su mente con precisión milimétrica, y sobre su mesón encontré el camión de estacas a medio cortar en el que trabaja por estos días. -“Doña Yolanda, véndame este camión”-, le dije. -“Afuera en el almacén tengo uno listo, este todavía no está terminado”-, me respondió. Pero le expliqué que yo quería ese y ella se comprometió a llamarme cuando estuviera ensamblado y pintado. Me preguntó si lo quería chato o con trompa y yo se lo pedí con trompa porque así fue el que tuve alguna vez y quiero regalarle uno igual a mi hijo el día de su cumpleaños. -“Muchas gracias por venir a visitarme, Jacobo”- le dijo el Señor Damme a mi hijo cuando nos despedimos. -“No, gracias a ti”- le respondió Jacobo prendido de su mano, inmerso en el legado que acababa de adquirir.

Muchos suelen referirse al Señor Damme como el juguetero ciego. Yo, que tuve la infinita fortuna de conocerlo y de charlar con él, puedo asegurar que tiene una visión lo suficientemente aguda para indagar en el interior de cada alma sin necesidad de ojos y el privilegio de haber visto crecer a miles de niños a través de sus juguetes.

Se lo vuelvo a decir, Señor Damme, muchas gracias por haberme hecho un niño feliz.

Juguetes Damme

La juguetería de Horst Damme está ubicada en la
Carrera 69B No. 99-33, Zona Industrial La Floresta
Bogotá D.C.

Un millón de voces contra las FARC (2)

Sunday, January 20th, 2008

Emociona bastante que la convocatoria pública de rechazo a las FARC-EP cuente a estas alturas con más de 180.000 adherentes, que han registrado sus nombres en el grupo de Facebook que ha servido de punta de lanza para la marcha del 4 de febrero. Conmueve que tanto el grupo como los foros de opinión generados alrededor suyo se conviertan en escenario de convivencia y pluralidad, en los que la izquierda debate con la derecha en términos de camaradería, respeto, afecto y un profundo sentido patrio, a la vez que han servido de tribuna para multitudinarias manifestaciones de solidaridad extranjera. Finalmente, está claro que en las circunstancias actuales lo que está en juego es el futuro del país y lo que prima es la defensa de esa Colombia con la que todos, independientemente de nuestras creencias o convicciones, anhelamos con fervor: una Colombia libre, soberana y en paz. Una Colombia honesta, más justa y menos excluyente. Una Colombia solidaria y tolerante. Por supuesto que el camino hacia a ese modelo de país, que trasciende por mucho un eventual fin del grupo guerrillero, seguirá siendo un eterno tema de confrontación política. Pero el rechazo a los mecanismos destructivos y alienantes de una organización subversiva que hace décadas corrompió su enfoque ideológico y que ahora pretende manipular el pueblo al que ha martirizado esgrimiendo una popularidad inexistente, es un factor común de buena parte de los colombianos, por no decir la mayoría.

No más Farc

Que la paz no se logra con marchas, dicen algunos. Pero el hecho de que los medios “informativos” de las FARC-EP estén tan concentrados en desprestigiar una iniciativa juvenil sin precedentes en la historia reciente de Colombia, demuestra hasta qué punto la guerrilla le teme a sus efectos sobre esa tan anhelada reconciliación con la opinión pública internacional, estructurada a punta de entregas de secuestrados estilo reality show (y secuestros masivos al día siguiente). Hipótesis tan estúpidas y risibles como la supuesta autoría intelectual de la CIA en la convocatoria, no pueden más que alimentar el ego de los promotores de la marcha y develar la vulnerabilidad del grupo terrorista, a la vez que demuestran cómo la guerra mediática puede resultar infinitamente más efectiva que la militar. Bendita la hora en la que la comunicación y la información dejaron de ser el monopolio de unos pocos.

Encuentre más información sobre “Un millón de voces contra las FARC” en los siguientes sitios Web:

Grupo de Facebook

Página oficial

Blog oficial

Un millón de voces contra las FARC

Wednesday, January 16th, 2008

No más FARC

Finalmente y tras décadas de absoluta indiferencia, este pueblo parece hastiado de la orgía de barbarie y salvajismo protagonizada por las Fuerzas Armadas Raptoras de Colombianos FARC-EP que, en contradicción con el honorabilísimo comandante Hugo Chávez y con su embajadora Piedad Córdoba, no merecen calificativos diferentes a los de terroristas, genocidas, asesinos, ladrones y criminales. No cedamos a la manipulación de los cómplices del terrorismo que pretenden hacer implícito en el señalamiento a las FARC un apoyo a Uribe o a su gobierno, como tampoco lo existe en el rechazo a las reiteradas e intolerables violaciones que de nuestra soberanía nacional hacen el dictador venezolano y su corte de idiotas útiles.

Como lo veo yo, Colombia nos está pasando cuenta de cobro por acogernos en su seno. Hoy más que nunca se pone a prueba nuestra casta y nuestra nobleza como hijos de una madre ultrajada y herida de muerte. Al igual que muchos otros canales digitales de comunicación, este blog se une a la campaña “Un millón de voces contra las FARC”, convocatoria sin precedentes iniciada en el sencillo grupo de Facebook que a dos semanas de su creación ya cuenta con ciento veinte mil miembros, y que tiene por único fin demostrarle a la humanidad que los colombianos estamos cansados de esta horda de malnacidos que se presenta ante los incautos como defensores de un pueblo al que se han dedicado a martirizar, masacrar y someter por medio siglo.

El próximo 4 de febrero a las 12:00 del día y en donde quiera que se encuentre, salga a marchar para decirle al mundo que los colombianos nos cansamos de las FARC-EP y que queremos una tierra libre de tirofijos, de jojoys, de reyes y demás bestias de la misma calaña, libre de secuestros, de campos de concentración, de cadenas, de extorsiones, de bombas, de balas, de minas antipersona, de asesinatos, de masacres, de genocidios, de violaciones, de engaños, de mentiras y de cilindros de gas.

COLOMBIA RECHAZA LA BARBARIE.
COLOMBIA RECHAZA A LAS FARC-EP.

Haciendo eco de la invitación de Víctor Solano, sensei virtual y gurú de la comunicación, animo a todos los bloggers/vloggers a registrar por cualquier medio la manifestación del 4 de febrero y a difundir dichos registros históricos en sus diferentes espacios, para que la verdad de las FARC salga a la luz, para que la verdad de las FARC llegue a todos los rincones del mundo.

¿Si supo la última de Chávez?

Saturday, January 12th, 2008

chavez

Esa suele ser la pregunta que por estos días sigue a todo saludo de amigos que se cruzan en la oficina, el bus, el mercado o la calle. Y es que resulta que el chafarote bufón que los venezolanos tuvieron a bien eligir para que los gobierne no deja pasar un día sin sorprender con sus insólitas ocurrencias. Ocurrencias como la de vociferar ante las Naciones Unidas que Bush es un borracho y que huele a azufre (yo diría que huele peor), saludar de beso a la reina Isabel, amenazar con enriquecer plutonio para fabricar bombas chamotómicas y cagarse en la madre del que ose oponerse a su revolución, anunciar la exhumación del cadáver del Libertador para que los médicos forenses demuestren que el prócer no murió de tuberculosis sino envenenado por una oligarquía a la que promete desenmascarar y enjuiciar, asegurar que quizás un día de estos despachará sus Migs para que bombardeen Estados Unidos, sentenciar el fin de las importaciones colombianas mientras que su pueblo no recuerda lo que es una bolsa de leche o una canasta de huevos. Ese es el Chávez divertido, el que hace reir, el payaso de circo que entretiene a esa muchedumbre ignorante con sus febriles delirios de grandeza. Los entretiene, aunque en sus neveras no haya leche, ni huevos, ni mierda.

Pero me temo que existe otro Chávez, no tan divertido como el anterior, y que personalmente me produce algo de miedo y el más absoluto desprecio. Y no sólo me refiero al Chávez que es capaz de comprarle (sí, comprarle con varios costalados de sus petrodólares) un par de secuestradas a los narcoterroristas colombianos para proceder a montar toda una carnavalada alrededor de su liberación y presentársele al mundo como un líder humanitario y al electorado colombiano como su redentor, para al día siguiente y ante esa fanaticada paga estilo habana que a diario ovaciona sus imbecilidades y vitaminiza su ego, exigirle a las naciones del mundo retirar el calificativo de terroristas a los carniceros-degolladores-mutilaniños de las FARC-EP, con quienes declara compartir ideales (vaya Hugito, nos sacaste de una duda, jamás nos pasó por la mente que eras un malnacido guerrillero). Me refiero además al Chávez que poco a poco ha logrado arrodillar al continente con el monopolio del petróleo y, con algo de suerte y secundado por sus socios “los insurgentes”, el de la cocaína. Me refiero al Chávez que negocia con cargamentos de fusiles soviéticos la liberación de secuestrados rusos en poder de sus amigos, “los insurgentes”. Me refiero al Chávez que no duda en acallar y perseguir a la oposición, en aniquilar la libertad de expresión cerrando canales y emisoras radiales, en polarizar, quebrar y nutrir de resentimiento a su pueblo, en trasladar a instancias diplomáticas sus rencillas personales, en arrinconar e imponerle multas millonarias a las empresas españolas que proveen los empleos que su gobierno no ha podido generar porque el Rey de España tuvo el elemental sentido común de ponerle freno a su bullaranga de verdulera rabiosa, en moldear a su antojo una constitución de plastilina para eternizarse en el poder como lo hizo su “padre adoptivo”, Fidel, déspota asesino de quien se declara idólatra. Me refiero al Chávez, ¡qué ser tan despreciable!, capaz de repartir latas de atún con su foto a las víctimas de un terremoto en Perú. Me refiero al Chávez -perro hipócrita- que mientras se abraza, se lagrimea y se besuquea con las ex-secuestradas y sus familias, firma pactos oscuros con sus raptores para entregarles el dinero, las armas y las municiones con las que Marulanda y sus secuaces seguirán asesinando y secuestrando, incluso a los mismos venezolanos, pues ya es un hecho que hoy en Venezuela se secuestra más que en Colombia (anótenselo a Chávez). Se le critica a Sarcozy que su interés en el drama humanitario se centre casi que exclusivamente en Ingrid Betancourt, su connacional. Yo le critico a Chávez (y no deja de llamarme la atención) que su interés en el drama humanitario se centre más en la libertad de algunos colombianos muy rentables electoralmente que en la de decenas de venezolanos anónimos, cautivos a ambos lados de la frontera.

Por último, debo decir que le temo al Chávez que lentamente va estirando sus tentáculos como pulpo y que de un tiempo para acá, cada vez con mayor frecuencia, se refiere a los colombianos como sus “compatriotas” y a este pedazo de continente como la “Gran Colombia”.

¿Paranoico? Lo mismo le decían hace algunos años a los que aseguraban que entre Hugo Chávez y las FARC-EP, como entre pareja de adúlteros, “había algo”. Hoy, dudo que exista alguien en el mundo capaz de negar que Hugo Chávez y las FARC son exactamente la misma cosa.

Me plagiaron

Wednesday, January 2nd, 2008

Actualización:

Habiendo recibido y aceptado las disculpas del autor del plagio (¿no es un contrasentido ser el autor de un plagio?) y a pesar de considerar absurdas las justificaciones esgrimidas (don’t drink and blog), me ha parecido que lo más justo es retirar la referencia personal que hago del susodicho en esta entrada, que he decidido no suprimir con la esperanza de que pueda servirle de incentivo o escarmiento a tanto clonador de ideas ajenas movido por la ilusión de que talvez abrir un blog ayudará a levantar viejas. Porque por más que le doy vueltas al asunto, no entiendo por qué alguien preferiría usurpar contenido de terceros a crear uno propio y someterse a la tediosa tarea de administrar un blog con todo lo que ello implica cuando a uno no le gusta escribir, si no es para ganar popularidad o aceptación con méritos ajenos. Aclaro: si quieren plagiar a alguien, plagien a Borges o a Neruda. Voy para mi tercer año de blogger y hasta el momento no he levantado un carajo a parte de madrazos y un par de amenazas. En otras palabras, señor plagiador, lo invito a no perder su tiempo en este blog mediocre.

SV

Supongo que ser plagiado podría constituir un motivo de orgullo. ¡Qué buen bálsamo para la vanidad que alguien quiera parecerse a uno! Sin embargo a mí, más que orgullo, el reciente hallazgo me asquea profundamente y me aclara la cruda realidad sobre lo estancada que está nuestra juventud y las razones por las cuales perdió el protagonismo político e ideológico de otrora. Como dice Don Patton, estos son los frutos de la Generación MTV, semillero de descerebrados educados a punta de patinetas, descalabros y reality shows, gente incapaz de crear ideas o generar respuestas a los interrogantes fundamentales de la problemática nacional. Su mundillo es la trampa, el atajo, la mediocridad y la pereza.

Supuse que el “autor” del blog “Alone in the dark”, esta especie de fotocopiadora virtual que robó buena parte de mi más reciente entrada para hacerla suya, borraría cualquier vestigio de su crimen. Y lo hizo. Ésta suele ser gente incapaz de romper esquemas y por lo general es esclava de los más predecibles patrones de comportamiento. Y por ello, ese niño genio que declara encontrarse solo en la oscuridad (¿oscuridad intelectual?) optó por suprimir el comentario que le dejé en “su” entrada y en la que le reclamaba por el abuso. Como no dudo en que pronto suprimirá la entrada o al menos la editará, procedo a transcribir apartes de ella, para que sean ustedes quienes juzguen y saquen sus propias conclusiones. Me uno de esta manera a la cruzada emprendida por varios amigos bloggers y vloggers plagiados, en contra de esa costumbre tan colombiana de hacer trampa, convencido de que a seres capaces de tan grandes bajezas hay que denunciarlos, señalarlos y sumergirlos en sus propias vergüenzas.

“Para aquellos lectores que son muy farreros, y que les gusta celebrar hasta por poner una puntilla, esos que se le pegan a cuanta fiesta aparezca, así no lo hallan invitado. Adictos a primeras comuniones, bautizos y hasta funerales con tal de estar en la “tomata gratis”. Les tengo el destino perfecto Bangkok, la “gran ciudad del oriente” donde se acaba el calendario tres veces en el año. Si, no leyó mal. Tres veces, en sólo tres meses gracias al calendario tailandés, el calendario solar y por supuesto el calendario chino. Así pues Tailandia es perfecto para todos ustedes los amantes de las fiestas sin un significado especifico. Oops, lo siento para los que le encuentran una razón para celebrar a todo evento.

Ojo, si usted es de los que corrige cada brutalidad que escribo incluyendo puntuación, la terrible confusión de s con c y z, y la evidente carencia de tildes en mi blog. Sin contar que en su vida personal no repara en “putear” al que le llega cinco minutos tarde a una cita porque “el tiempo es oro” y si le han gritado psicorrígido, esquizofrénicos o neuróticos todos aquellos ofendidos por su actitud. Su destino es Greenwich, hogar del cronógrafo oficial de la humanidad que mide la hora exacta del universo, así sabrá precisamente cuando se acabó el susodicho 2007 y cuando comienza oficialmente el 2008. (por lo menos el año no se llevara un delicado madrazo de su parte, cuando hasta ahora empiece)

Yo creo que terminaría el año entrante en Pago Pago (si tuviera plata por que de por si suena carísimo), una isla paradisíaca donde el fin de año llega de ultimo en el mundo. Un lugar donde se celebra mientras todo esta durmiendo el guayabo. Puede ser un destino paradisíaco para todos los nostálgicos empedernidos que sostendremos cuando estemos ebrios el clásico refrán “todo tiempo pasado fue mejor”. Si, para todos aquellos que como yo. Mucho antes de las 12 de la noche estamos, aferrados a una botella esperando el maldito momento que suene la melodía “yo no olvido el año viejo porque me ha deja’o cosas muy buenas”, y todo el mundo comience a chillar, como si el desagraciado año hubiera sido lo máximo con nosotros.

Pero si usted es de los que cree que todo caballero repite, le propongo Tonga y Samoa, dos islas a 500 kilómetros de distancia la una de la otra y famosas porque cuando en una son las doce en la otra también son las doce pero del día siguiente, que vainas eso de la geografía no creen?. Pero para que entiendan las posibilidades, usted podría visitar a su novia en Tonga y arrancar de una a Samoa en la tarde, llamarla y decirle “que rico que la pasamos mañana en la noche de fin de año”, a lo que su novia le podría contestar “si quieres voy y le doy la ñapa que no le di ayer”. Es un juego temporal similar a la que experimentan miles de “farreros” que solo quieren cambiar de año dos veces el mismo año, porque para ellos una sola vez no es suficiente por que no han terminado de echarse el primero cuando ya se quieren echar el segundo.

Pero si este año a usted le fue como pa’l perro, le recomiendo coger maletas y arrancar de una a Christmas Island, en el corazón del Pacífico Sur y el primer lugar del planeta en que el reloj le dice que esta vaina se acabó. Este puede ser el mejor destino de los que le huyen al pasado pero también para todo aquellos “chicaneros” que presumen ser los primeros en todo, o los que confiesan sin pudor o asomo de vergüenza haber pagado dos millones de pesos de hace doce años por una panela de celular.”

Sin profundizar en aspectos como la ortografía, la puntuación, la redacción o la estructura de las ideas, sólo puedo decirle al señor reciclador de estas líneas que le iría mejor tratando de convertirse en una versión original de él mismo que en la copia ordinaria de alguien más. Porque para desgracia suya y de sus semejantes, nadie puede ser tan buen uno, como uno.

Pasando a un tema más agradable, le confirmo a quienes me han preguntado por la suerte de …¡váyate!, que el Quinto Episodio finalmente se encuentra en proceso de edición. Un abrazo a todos.